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El presidente argentino, Mauricio Macri, el 9 de mayo en Buenos Aires

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Las centrales obreras argentinas convocaron para el 2 de junio a un cese parcial de actividades y marcha "contra el tarifazo y las políticas de ajustes" del gobierno del presidente Mauricio Macri, como primera reacción dividida entre sindicatos por el veto presidencial a una ley antidespidos.

La marcha hacia la Plaza de Mayo, donde se encuentra la sede de Gobierno en Buenos Aires, obedece a "la demanda de una solución por el tema de los despidos" y recalcar que "el tarifazo está ahogando y asfixiando" tanto a los hogares como a la pequeña y mediana empresa, "que es la que genera fuentes de trabajo en la Argentina", dijo en rueda de prensa Hugo Yasky, jefe de la organización sindical CTA.

"Esta es la respuesta digna que el movimiento sindical tiene que dar, porque el veto (a la emergencia ocupacional) no fue un acto de autoridad, sino de autoritarismo", agregó Yasky, tras anunciar la movilización del próximo jueves con el gremialista Pablo Micheli.

Esta manifestación no contará con el apoyo de la influyente central obrera peronista CGT, comandada por el líder del sindicato de camioneros Hugo Moyano, que por ahora mantiene una postura más condescendiente con el gobierno de centroderecha de Macri.

"No vamos a juzgar lo que han resuelto los compañeros de la CGT, que desistieron de concretar un paro tal como lo habíamos hablado", dijo Micheli.

Los líderes señalaron que en algunas provincias va a haber paros, ceses de tareas y en todas habrá una movilización en rechazo de la "inestabilidad" de los trabajadores, del tarifazo sobre los servicios públicos.

Con una inflación de 20% acumulado en lo que va del año, drásticos ajustes en tarifas de transporte, luz, agua y gas, hay protestas gremiales casi a diario en Argentina.

La semana pasada el Congreso, controlado por una mayoría opositora al gobierno, aprobó una ley para frenar los despidos en empresas estatales y privadas, que calculan en 155.000 en lo que va del año.

Macri vetó la norma dos día después con el argumento de que no contribuye a que las empresas inviertan y generen empleo. Fue la reacción a su primera derrota legislativa desde que asumió hace casi seis meses.

"Muchos de los que hoy la impulsan (la ley) lo hacen movidos por intereses políticos, porque quieren que el gobierno fracase", escribió Macri en una carta pública.

La crítica de Macri apuntó al kirchnerismo, que gobernó los 12 años precedentes hasta diciembre pasado, con políticas de subsidios sociales y a las tarifas, fomento a la industria argentina con barreras a las importaciones y alzas de salarios iguales a una altísima inflación, superior al 30% anual.

Casi la mitad de los argentinos con trabajo teme perderlo, según la consultora privada Analogías. El Observatorio Social de la poderosa Universidad Católica reveló que la pobreza sumó 1,4 millones de personas y trepó a 34,5% durante los primeros tres meses de gobierno de Macri.

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