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Sede de la Reserva Federal (Fed, banco central), en Washington

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La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos se mostró dividida sobre la oportunidad de volver a subir las tasas de interés en su próxima reunión de este mes pues la situación mundial despierta su aprehensión.

Varios miembros de Fed se dijeron preocupados por el impacto del enlentecimiento del crecimiento mundial sobre la economía estadounidense, según la minuta de la reunión de marzo de su comité de política monetaria (FOMC) divulgada el miércoles.

Al tiempo que rechazaron aumentar las tasas de interés en esa reunión, también se mostraron reticentes a hacerlo en la que el FOMC sostendrá este mes.

Alegaron que un aumento de las tasas daría una señal de urgencia sobre la política monetaria de Estados Unidos "que no consideran apropiada", dice la minuta.

La minuta mostró que la mayoría de los 17 miembros del FOMC estaban conformes con el ritmo de crecimiento de la economía de Estados Unidos. Coincidieron en que seguirá creciendo moderadamente a mediano plazo con apenas un "gradual" endurecimiento de las condiciones monetarias.

No obstante, según el documento, varios advirtieron que las condiciones económicas y financieras mundiales continúan "implicando riesgos para la actividad y el mercado laboral de Estados Unidos".

Algunos aludieron a la volatilidad de los mercados registrada a comienzos de este año y sostuvieron que las causas de esa agitación aún no se disiparon del todo.

Los miembros del FOMC también se dijeron preocupados por el enlentecimiento de las inversiones y los limitados gastos planeados por las corporaciones.

El FOMC, que encabeza la presidenta de la Fed, Janet Yelllen, estaba muy dividido sobre si el reciente aumento del empleo y señales de una inflación en ascenso bastaban para aumentar la tasa de interés que por primera vez en casi una década fue elevada en diciembre.

La mayoría expresó cautela y sugirió mantener las tasas como están en un rango de entre 0,25% y 0,50%. Advirtieron que con tasas apenas por encima de cero, la Fed queda con pocas opciones para ayudar a la economía estadounidense en caso de que se debilite.

Muchos advirtieron que el FOMC "siegue teniendo poco margen para aflojar la política monetaria con mecanismos convencionales si la actividad económica o la inflación se tornan más débiles de lo anticipado".

Por otro lado, "las tasas se podrían subir rápidamente si la economía parece empezar a recalentarse o si la inflación crece más rápidamente de lo esperado".

De los 10 miembros con derecho voto en el FOMC, nueve se manifestaron por mantener intactas las tasas en esa reunión. Sólo hubo un voto discorde, el de Esther George, que abogó por aumentarlas en ese encuentro.

George dijo, según la minuta, que a pesar de las complejidades económicas mundiales, la economía de Estados Unidos ya estaba a un paso de alcanzar las propias metas establecidas por el FOMC para aumentar las tasas.

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