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Una mujer y su hijo en un antiguo complejo deportivo en un barrio al sur de Atenas, reconvertido en alojamiento temporal para migrantes, el 11 de enero de 2017

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La Comisión Europea advirtió este jueves que "no dudará" en sancionar a los países que rechacen acoger a refugiados procedentes de Italia y Grecia, urgiéndolos a su vez a expulsar de manera más sistemática a migrantes en situación irregular, que cifró en "más de un millón".

"Nuestro deber es poder afirmar claramente a los migrantes, a nuestros socios en terceros países y a nuestros conciudadanos que si hay personas que necesitan ayuda, las ayudaremos, pero si no [es el caso], deben regresar", dijo el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Frans Timmermans.

En septiembre de 2015, la UE se comprometió a reubicar en otros países del bloque y en el plazo de dos años a unos 160.000 solicitantes de asilo presentes en Italia y Grecia, en primera línea de la reciente crisis migratoria pero, desde entonces, sólo se han trasladado 13.500 en total.

Si los países "no intensifican sus reubicaciones próximamente", la Comisión "no dudará en usar sus poderes que le confieren los tratados", indicó la Comisión, en referencia a los procedimientos de infracción previstos en el derecho europeo.

- Sin excusas -

Este plan, reservado a los migrantes con más posibilidades de obtener un estatuto de refugiado en la UE -principalmente sirios y eritreos-, buscaba mostrar la solidaridad europea con los migrantes que huyen de la guerra y reducir a su vez la presión en Italia y Grecia.

Sin embargo, no acabó de cuajar especialmente entre los países del este de Europa. Hungría, Austria y Polonia no han reubicado todavía a ningún refugiado, mientras que República Checa, Bulgaria, Croacia y Eslovaquia "participan de una manera muy limitada", lamentó la Comisión.

Los objetivos de este plan se redujeron de hecho considerablemente, ya que unos 54.000 de estos traslados deberán realizarse desde Turquía, en el marco del acuerdo migratorio cerrado en marzo de 2016 con Ankara.

Este mismo acuerdo hizo que las llegadas de migrantes a Grecia, unas 10.000 diarias en octubre de 2015, se redujeran a unas 43 por día actualmente, según el Ejecutivo comunitario.

Por otro lado, el número de personas que podrían aspirar a una reubicación en otro país de la UE son actualmente unas 20.000 en Grecia y más de 5.000 en Italia.

Los países del bloque "ya no tienen excusas", insistió el comisario europeo de Migración, Dimitris Avramopoulos.

- 'Más de un millón' -

Bruselas presentó además este jueves un "plan de acción" para devolver de manera más sistemática los migrantes irregulares. Más de 53.000 recibieron una orden de expulsión en 2015 en la UE, pero sólo se aplicaron 36,4% de estas decisiones, lamentó la Comisión.

El Ejecutivo comunitario considera que los países del bloque podría "tener más de un millón de personas a devolver" a sus países, entre los migrantes llegados estos dos últimos años y cuyas solicitudes de asilo fueron rechazadas.

Bruselas, que propone poner a disposición de los países de la UE 200 millones de euros en 2017, llama a los países del bloque a recortar "los plazos de recurso" contra las decisiones de expulsión, que, a su juicio, no deberían "contar con una fecha de expiración".

Y urge también a acelerar las expulsiones, con la "pronta conclusión" de acuerdos de devolución con Nigeria o Túnez, y a ingresar en un centro de internamiento a quienes se les haya comunicado su expulsión, si existe "riesgo de fuga".

Los centros de internamiento no deben "considerarse como algo parecido a campos de concentración, lo que se alejaría de nuestros principios", estimó Avramopoulos.

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AFP