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El logotipo de Deutsche Bank en su sede en Fráncfort, Alemania, el 28 de enero de 2016

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El Deutsche Bank habría alcanzado un acuerdo con autoridades de Estados Unidos sobre el pago de una multa de 5.400 millones de dólares, para cerrar un litigio que se remonta a la crisis financiera de 2008, dijo a la AFP una fuente próxima del caso.

La información contribuyó a apaciguar levemente las inquietudes del mercado sobre una multa colosal que pueda fragilizar al banco y forzar un rescate público con enormes pérdidas para acreedores y accionistas.

En ese cuadro, una multa de 5.400 millones de dólares está muy por debajo de la multa inicial de 14.000 millones pedida por el departamento estadounidense de Justicia, y en coincidencia con los 5.500 millones que el banco separó para tratar de resolver el caso.

Un acuerdo podría ser anunciado ya en los próximos días, añadió la fuente que solicitó el anonimato. No se esperan noticias este fin de semana, añadió la fuente, para apuntar que nada está definido y que el valor podría cambiar.

Contactados por AFP, el departamento de Justicia y el Deutsche Bank se negaron a formular comentarios.

- Los bancos reaccionan -

En Wall Street, las acciones del Deutsche Bank se dispararon, subiendo 14,1% a 13,10 dólares al cierre, impulsando a los valores bancarios, ante el optimismo de los inversores por esta eventual reducción de la multa.

En esa tendencia, terminó por impulsar también otros bancos: JPMorgan Chase subió 1,43% a 66,59 dólares, Goldman Sachs 1,46% a 161,27 dólares, Citigroup 3,12% a 47,23 dólares, Bank of America 3,23% a 15,65 dólares y Morgan Stanley 2,29% a 32,06 dólares.

En Frankfurt, los títulos del Deutsche Bank terminaron con alza de 6,39%.

En las bolsas europeas los papeles de los principales bancos también se beneficiaron del momentáneo clima de optimismo. En París, BNP Paribas avanzó 0,80% a 45,77 euros, y Credit Agricole 0,95% a 8,07 euros.

En Suiza, UBS aumentó 1,53% a 13,23 francos suizos y Credit Suisse 0,87% a 12,71 francos suizos, al tiempo que Santander terminó estable a 3,95 euros en Madrid.

Las inquietudes sobre el Deutsche Bank habían contaminado el conjunto del sector bancario europeo, en plena reestructuración de la violenta crisis de 2008-2009.

"El sector financiero es la rama más sensible y la más frágil, ya que la incertidumbre puede muy rápidamente tener efectos secundarios no deseados", dijo Robert Halver, analista del banco Baader.

El FMI estima que el Deutsche Bank es el banco más susceptible del mundo de provocar daños, por un efecto dominó, en caso de quiebra. Su capitalización bursátil se hundió recientemente a alrededor de 16.900 millones de dólares.

- Desconfianza -

En la visión de Clemens Bundschuh, analista del banco LBBW, "las múltiples tentativas por calmar la situación por parte del gobierno, las autoridades financieras y el propio Deutsche Bank han tenido casi el efecto inverso entre los inversionistas".

Esta visión es compartida por Alexandre Baradez, analista de IG France. La postura adoptada por el banco y el gobierno alemán podrán "mantener las inquietudes entre los bancos", dijo.

La perspectiva de una multa colosal había reavivado el espectro de un aumento de capital o una operación de rescate público del establecimiento, que ya enfrenta una crisis de rentabilidad y una enorme lista de litigios judiciales.

Inversionistas de una decena de fondos especulativos habían comenzado a reducir su exposición al Deutsche Bank para evitar pérdidas.

En una carta a sus empleados difundida el viernes, el presidente John Cryan criticó a "algunas fuerzas en el mercado, que quieren minar la confianza en nosotros".

- Convivir con volatilidad -

En tanto, el Commerzbank, segundo mayor banco alemán, había anunciado en la víspera un amplio plan de reestructuración que incluye la supresión de 9.600 puestos de trabajo (uno de cada cinco) y la suspensión de los dividendos a los accionistas.

Su presidente, Martin Zielke, reconoció este viernes que "tendremos que vivir con cierta volatilidad".

El Deutsche Bank es acusado -al igual que otros grandes bancos- de haber vendido a inversionistas, antes del estallido de la crisis de 2007-2008, préstamos hipotecarios residenciales (RMBS, que son créditos inmobiliarios convertidos en productos financieros) aún sabiendo que eran "tóxicos".

Cuatro grandes bancos estadounidenses (JPMorgan Chase, Citigroup, Morgan Stanley y Bank of America) ya aceptaron pagar un montante estimado en 40.000 millones de dólares, también por la negociación de los RMBS.

Barclays, UBS, Credit Suisse y el Royal Bank of Scotland (RBS) también ya están en la mira de las autoridades estadounidenses.

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