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Unos combatientes de Misrata, fotografiados en un tanque durante unos combates contra los yihadistas del Estado Islámico en la ciudad libia de Sirte el 21 de septiembre de 2016

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Nueve soldados progubernamentales y diez yihadistas murieron en los combates en Sirte, bastión del grupo Estado Islámico (EI) en Libia, que el gobierno de unión nacional intenta reconquistar desde hace cuatro meses, según fuentes médicas y militares.

"Nuestras fuerzas avanzan hacia los últimos atrincheramientos de Dáesh (acrónimo árabe para el EI)" en el único barrio de Sirte aún controlado por los yihadistas, indicó el centro de prensa de las fuerzas leales al gobierno.

Los soldados consiguieron neutralizar tres coches bomba, conducidos por yihadistas, antes de que los activaran.

El hospital de Misrata informó de que nueve soldados de las fuerzas progubernamentales murieron este jueves y otros 40 resultaron heridos, mientras que, al menos, diez yihadistas del grupo EI murieron el mismo día, según fuentes militares progubernamentales.

En el marco de una amplia ofensiva lanzada el 12 de mayo, las tropas leales han reconquistado la mayor parte de la ciudad, situada a 450 kilómetros al este de Trípoli.

Los combates han dejado desde entonces más de 450 muertos y unos 2.500 heridos entre las tropas.

No se conoce el balance de muertos en las filas de los yihadistas del EI en Sirte.

Por su parte, el primer ministro de Libia, Fayez al Sarraj, quien encabeza un frágil gobierno de unión nacional en Trípoli, dijo este jueves estar listo para conversar con dirigentes adversarios del este del país, con la condición de que reconozcan su autoridad.

"Estoy listo para hablar con todos y resolver los problemas de los libios", dijo Sarraj a la salida de una reunión internacional dedicada a su país y realizada al margen de la Asamblea General de la ONU.

"Claramente hay numerosos obstáculos, y el primero es el establecimiento de un ejército unificado bajo el control de la autoridad política", apuntó.

Hasta ahora, las fuerzas armadas organizadas en el este del país por el general Jalifa Haftar se niegan a reconocer la autoridad de Trípoli.

En este marco, dos autoridades se disputan el poder: el gobierno de al Sarraj en Trípoli, reconocido por la comunidad internacional, y otro establecido en el este, sostenido por las tropas del general Haftar y reconocido por Egipto y los Emiratos Árabes Unidos.

En la reunión realizada en Nueva York, la comunidad internacional reiteró su apoyo al gobierno de Trípoli, "el único gobierno legítimo en Libia", formado en diciembre de 2015 bajo supervisión de la ONU.

En la reunión, sin embargo, se emitió un comunicado en el que una veintena de países insistieron en la necesidad de "un diálogo inclusivo y de reconciliación nacional" entre los libios.

En ese comunicado, se apunta a la necesidad de contar con una fuerza armada unificada para acrecentar "la seguridad y defender el país del terrorismo".

Las tensiones entre los dos grupos se han acelerado desde mediados de mayo y esta semana dejaron un saldo de 19 personas muertas.

La comunidad internacional pide que la actividad petrolera libia sea puesta bajo el control de la autoridad en Trípoli.

De acuerdo con Martin Kobler, el enviado especial de la ONU para Libia, "la cuestión petrolera debería unir y no dividir a los libios".

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