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El cartel de bufete de abogados panameño Mossack-Fonseca en el edificio de la sede de la firma, en la ciudad de Panamá, el 4 de abril de 2016

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De China a Rusia, pasando por Argentina, Islandia o el Reino Unido, las revelaciones de los 'Panama Papers' salpican a una serie de gobernantes y altos funcionarios de todo el mundo, pero de momento no incluyen al mayor actor de las finanzas mundiales: EEUU.

Apenas un puñado de estadounidenses han sido mencionados por haber trasladado una parte de sus bienes a paraísos fiscales y empresas 'offshore' con la ayuda del famoso bufete de abogados panameño Mossack Fonseca.

David Geffen, magnate de la música y cofundador del estudio de cine DreamWorks junto al director Steven Spielberg, es mencionado en los 'Panama Papers', pero ningún pez gordo estadounidense -político, gran empresario o banquero- ha sido vinculado al escándalo.

"Hay muchos estadounidenses, pero se trata de simples particulares", declaró a la AFP Marina Walker Guevara, directora adjunta del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), que coordinó la investigación periodística de esta masiva fuga de documentos.

¿Quiere decir entonces que EEUU es un modelo de transparencia financiera? Nada más lejos. "Eso no quiere decir que el país esté al margen del sistema 'offshore'. Es incluso un actor importante", responde Walker Guevara.

Su ausencia en los 'Panama Papers' no es, pues, una prueba de respetabilidad y en principio podría explicarse por una cierta reticencia a recurrir a un país hispanófono, cuando están al alcance de la mano opciones mucho más cómodas.

"Los norteamericanos tienen tantos paraísos fiscales a los que recurrir", resume para la AFP Nicholas Shaxson, autor de la obra de referencia 'Los paraísos fiscales. Investigación sobre los estragos de las finanzas neoliberales'.

Las islas Caimán y Vírgenes, vecinas y donde habla inglés, vienen de inmediato a la mente, aunque los estadounidenses que quieren mantener en secreto sus actividades no están ni siquiera obligados a abandonar el país. Estados como Delaware o Wyoming ofrecen, por unos centenares de dólares, la posibilidad de crear sociedades pantalla sin tener que identificar al propietario real.

Más grave aún, los bancos estadounidenses deben por cierto "conocer a sus clientes", pero pueden pasar por alto esa obligación y abrir una cuenta a nombre de esas empresas 'offshore', garantizando así a sus verdaderos propietarios una discreción total.

El Departamento del Tesoro estadounidense se comprometió a corregir esas fallas, que fueron utilizadas por traficantes de armas y drogas y que le cuestan a EEUU el tercer puesto de la lista de territorios más opacos... bastante por delante de Panamá, según la ONG Tax Justice Network.

"Estamos dándole los últimos retoques a una norma", dijo a la AFP un portavoz de la división del Tesoro encargada de la lucha contra los delitos financieros (la Fincen).

- Sanciones -

Otra razón, más virtuosa, podría explicar el escaso número de estadounidenses en los 'Panama Papers'.

Preocupado por los sonoros escándalos que involucraron a grandes bancos suizos, EEUU ha aumentado considerablemente estos últimos años su arsenal de lucha contra el fraude y la evasión fiscales y no duda en imponer pesadas sanciones a los infractores.

Resultado, según Shaxson: "a algunos paraísos fiscales les aterroriza la idea de tener clientes estadounidenses porque saben que EEUU tiene la capacidad de hacerles daño".

EEUU se centró particularmente en los bancos suizos, que ahora aceptan a los clientes norteamericanos a regañadientes por temor a incurrir en incumplimientos y exponerse a graves sanciones.

Precisamente por haber ayudado a clientes estadounidenses a eludir al fisco, UBS y Credit Suisse fueron multados con 780 millones y 2.600 millones de dólares respectivamente.

A pesar de estas explicaciones, el escaso número de estadounidenses involucrados alimentó la tesis de que los 'Panama Papers' habrían sido orquestados por la CIA para desestabilizar a algunos países, sobre todo a Rusia.

"Las autoridades rusas ven a la CIA detrás de cualquiera que las critique", declara Walker Guevara, quien no excluye que los 11,5 millones de documentos de los 'Panama Papers' terminen por exponer revelaciones escandalosas sobre ciudadanos estadounidenses. "Es una masa inmensa de documentos y puede haber alguna cosa oculta que aún no hemos descubierto", afirma.

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