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El ministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay durante una conferencia de prensa en Buenos Aires, el 14 de enero de 2016

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Estados Unidos dejará de oponerse a la mayoría de créditos de instituciones multilaterales para Argentina, como sucedía desde 2011, a causa de la política económica del nuevo Gobierno, informó este jueves un comunicado del Tesoro estadounidense.

La medida fue anunciada tras una reunión del secretario del Tesoro Jack Lew con su par argentino, Alfonso Prat-Gay, durante el Foro Económico Mundial de Davos.

"A la vista del progreso del gobierno (argentino) en temas clave y de la trayectoria positiva de su política económica, Estados Unidos cesa su política, aplicada desde 2011, de oponerse a la mayoría de los préstamos para Argentina de los bancos de desarrollo multilaterales".

Tras el 'default' sobre su deuda exterior de 2001, los gobiernos kirchneristas empezaron a acumular conflictos en el seno de instituciones como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo.

Buenos Aires dejó de aplicar por ejemplo algunas sentencias de organismos de arbitraje como el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones(CIADI), del BM.

Tras varias advertencias, Washington anunció en septiembre de 2011 que instauraba esa política de oponerse a los créditos, excepto aquellos dedicados a áreas muy específicas de lucha contra la pobreza u otros temas sociales.

En los últimos cinco años, Argentina no tuvo por ello acceso a numerosos planes de apoyo del Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo a proyectos de infraestructura o similares.

A partir de ahora, Washington, que es el principal accionista de esas instituciones, "considerará cada proyecto argentino según sus propios méritos", explicó el texto.

Esta decisión se produce tras un encuentro de Lew con Prat-Gay en la ciudad alpina, a la que se unió brevemente el presidente Mauricio Macri, explicó el comunicado del Tesoro.

El nuevo gobierno Macri ha tomado, en poco más de un mes en el poder, un rumbo radicalmente distinto al del gobierno peronista anterior.

Además de acabar con el "cepo" cambiario respecto al dólar, Buenos Aires ha liberalizado las importaciones, ha concedido beneficios arancelarios a la producción agropecuaria y ha iniciado una reforma del Instituto de Estadística, para ofrecer de nuevo datos macroeconómicos ajustados a las directrices del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Macri encargó igualmente a Prat-Gay que inicie negociaciones para terminar con el pulso legal con un puñado de inversionistas que se oponen desde hace más de una década a la forma en cómo se liquidó el tema de los bonos de la deuda.

El secretario Lew "alabó la voluntad del ministro Prat-Gay de centrarse en tomar los pasos necesarios para orientar a Argentina hacia un crecimiento más fuerte y sostenible", explicó el texto.

Estados Unidos espera también una mejor relación con Argentina en el seno del G20, concluyó el texto.

La visita de Macri al Foro de Davos representa el retorno de Argentina a la arena de los inversores y grandes empresarios internacionales, tras doce años de total ausencia.

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