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El ministro de Energía de Arabia Saudita habla con la prensa al término de la reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el 30 de noviembre de 2016 en Viena

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La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) llegó este miércoles a un acuerdo que limitará la producción de crudo a partir de enero, pero los analistas se muestran escépticos y advierten que su aplicación deberá ser supervisada de cerca.

El cartel reducirá la producción en 1,2 millones de barriles diarios (mbd) hasta un total de 32,5 mbd, frente a los 33,64 mbd que produjo en octubre. El anuncio provocó sorpresa en los mercados, que temían que las tensiones geopolíticas, especialmente entre Irán y Arabia Saudí (los dos principales productores), hicieran fracasar las negociaciones.

Arabia Saudí aceptó asumir el grueso del esfuerzo, haciendo recular su propia producción en 486.000 barriles por día para hacer que los precios suban. En una primera fase, el acuerdo debería devolver dinamismo al sector.

"Podría darse un aumento de las inversiones en el petróleo a medio plazo, y si los precios se mantienen por debajo de los 50 dólares, el petróleo de esquisto estadounidense podría volver con fuerza a los mercados", considera Lukman Otunuga, analista de FXTM.

"La subida de los precios del petróleo podría hacer subir la inflación. Los bancos centrales deberán estar atentos", advirtió Naaem Aslam, de Think Markets.

- Quién empezará a hacer trampas -

Pero el analista subraya que la limitación a 32,5 mbd aún no está garantizada: "lo que los inversores se preguntan ahora es cuánto durará el acuerdo" antes de que uno de los participantes empiece a "hacer trampas".

En efecto, para que se produzca la ansiada recuperación de los precios, es necesario que el acuerdo sea respetado por todos los países de la OPEP, algo que no está asegurado, dado que no se ha previsto ninguna sanción en caso de incumplimiento.

"En el pasado, Rusia (que no es miembro de la organización) aceptó en tres ocasiones limitar su producción antes de incrementarla. ¿Qué va a impedirle hacerlo de nuevo?, se preguntaba Bjarne Schieldrop, analista de SEB, antes del anuncio de acuerdo.

Esta vez, Moscú ha asegurado que en 2017 recortará en 300.000 barriles por día su producción actual. "Habrá un mecanismo de supervisión para garantizar que los países no miembros de la OPEP participen de este esfuerzo", aseguraba antes de la reunión del miércoles Khaled al-Falih, ministro saudí de Energía, sin precisar el tipo de mecanismo previsto.

- Una demanda mundial átona -

En este contexto incierto, los analistas se preparan a observar atentamente el mercado para comprobar si el acuerdo es respetado.

Los datos publicados mensualmente por cada país y recopilados por la OPEP en ocasiones crean suspicacias sobre su fiabilidad y el propio cartel prefiere basarse en "informes secundarios" elaborados por analistas, para fijar los ajustes de producción de cada país.

"Vamos a mirar los informes de agencias de analistas pero también los datos de tráfico marítimo, si hay barcos petroleros que salen del país es un signo bastante claro" de que se está haciendo trampa, resumió a la AFP Deshpande Abhishek, de Natixis.

Los productores se beneficiarán en un primer tiempo de un remonte de los precios, considera este analista, pero podrían tratar de aprovecharse y contravenir deliberadamente los términos del acuerdo.

Para Abhishek, los productores podrían ver en el descenso de la demanda una buena razón para hacer cualquier cosa con tal de conservar partes de un mercado que podría contraerse. Este hecho podría tentarlos a no reducir la producción, incluso si es a costa de vender el oro negro más barato.

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