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Trabajadores en las obras del aeropuerto de Orly en París el 13 de mayo de 2016

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Tres consorcios europeos, los únicos que presentaron propuestas, se adjudicaron el jueves las concesiones de cuatro aeropuertos brasileños por un monto total de 3.720 millones de reales (1.200 millones de dólares), por encima de las expectativas del gobierno.

El grupo liderado por el alemán Fraport se hizo con la gestión de las terminales de Fortaleza (noreste) y Porto Alegre (sur), por 425 millones y 290,5 millones de reales respectivamente.

El francés Vinci ganó la puja por el aeropuerto de Salvador (noreste), por 660,9 millones de reales, y el suizo Zurich se aseguró la gestión del de Florianópolis (sur), por 83,3 millones de reales.

Los cuatro aeropuertos licitados concentraron el año pasado un 11,6% del tráfico de pasajeros y un 12,6% de las cargas aéreas del gigante sudamericano.

Las concesiones son de 25 años para Porto Alegre y de 30 años para los demás.

De los 3.720 millones de reales acordados, 1.460 millones deberán ser abonados en el momento mismo de la firma de los contratos, el próximo 28 de julio.

El gobierno de Michel Temer se congratuló por el "tremendo éxito" de las subastas, que prácticamente duplican sus expectativas oficiales sobre la recaudación inicial (1.460 millones de reales, en lugar de los 745 millones esperados).

Los analistas preveían en cambio que las subastas tendrían un valor total de 3.000 millones de reales.

El gobierno consideraba esta ronda como un test de su vasto programa de privatizaciones y concesiones y temía una ausencia de inversores, en un país sumido en la recesión y con sus principales empresas constructoras implicadas en el escándalo de corrupción de Petrobras.

Para hacer más tentadora la oferta, la estatal Infraero no figuró como socia obligatoria de gestión.

Así y todo, solo tres empresas presentaron pliegos. Las reglas les permitían hacerse con la gestión de dos terminales, a condición de que no estuvieran en la misma región.

Hasta ahora, solo seis de los 70 aeropuertos brasileños están bajo gestión de concesionarias privadas, aunque se trata de los principales, como el de Guarulhos-Sao Paulo, el mayor del país, así como los de Brasilia y el de Galeao-Rio de Janeiro.

Esas concesiones se otorgaron en 2012 y 2013 bajo la gestión de la presidenta de izquierda Dilma Rousseff (destituida el año pasado por el Congreso) y habían provocado una fuerte puja entre once grupos en el caso de Guarulhos y Brasilia. Los precios retenidos finalmente cuadruplicaron la oferta inicial en el caso del Galeao y los septuplicaron en el de Guarulhos.

En la subasta del jueves, la competición se mantuvo en márgenes más moderados.

La oferta inicial de Fraport por el aeropuerto de Fortaleza, por ejemplo, fue de 403 millones de reales y la elevó a 425 millones después que Vinci ofreciera 404 millones.

Para Alex Agostini, de la consultora Austin Rating, el resultado general de las subastas fue "positivo, dado el momento que vive la economía y del ambiente político".

Las operaciones permitirán "tener dinero en caja, reducir costos de mantenimiento y mejorar la eficiencia" de los servicios y de las infraestructuras aeroportuarias, agregó.

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