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Un grupo de migrantes espera en una carretera de la localidad húngara de Asotthalom, cerca de la frontera con Serbia, el 27 de junio de 2015, tras entrar al país ilegalmente

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El Parlamento húngaro restableció este martes la detención sistemática de todos los demandantes de asilo presentes en el país, una medida suprimida en 2013 bajo la presión de la UE y de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur).

La nueva ley, adoptada por amplia mayoría con 138 votos contra seis y 22 abstenciones, prevé que los migrantes sean llevados a "zonas de tránsito" en las fronteras con Serbia y Croacia, donde permanecerán retenidos en espera de una decisión definitiva sobre su solicitud de asilo.

La medida se aplicará tanto a los recién llegados como a los solicitantes de asilo alojados en el país, que en febrero sumaban 586.

Hace un mes, Janos Lazar, el director de gabinete del primer ministro, Viktor Orban, precisó que los migrantes vivirán en contenedores habilitados.

Hungría renunció en 2013 a la detención sistemática de los migrantes por la presión sobre todo de la Unión Europea, de Acnur y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Orban, un soberanista que se ha enfrentado muchas veces a sus socios europeos, reconoció en enero que la reintroducción de esta medida, contraria al derecho europeo, iría "abiertamente en contra de la UE".

El primer ministro, erigido desde hace dos años en punta de lanza europea en la lucha contra la inmigración, a la que comparó con un "veneno", dijo este martes que Hungría "sólo depende de sí misma" para defender sus fronteras.

Tras haber sido uno de los principales países de tránsito para los refugiados que trataban de llegar al oeste de Europa, Hungría erigió a finales de 2015 una valla en sus fronteras con Serbia y Croacia.

Desde entonces, no ha cesado de endurecer su legislación antimigración, pese a que el flujo de refugiados se ha reducido.

Orban, cuyo país vio transitar a algunos de los autores de los atentados de París durante la gran llegada migratoria de 2015, volvió a decir este martes que "las migraciones son el caballo de Troya del terrorismo".

Acnur dijo estar "profundamente preocupada" por la adopción de la nueva legislación, y subraya que "viola las obligaciones de Hungría según las leyes internacionales y europeas".

"En la práctica, eso significa que cualquier solicitante de asilo, incluso los niños, serán detenido en contenedores rodeados de vallas con alambradas en la frontera y durante largos períodos de tiempo", estimó este organismo de la ONU.

En 2016, 29.432 migrantes solicitaron asilo en Hungría, antes de proseguir en su gran mayoría su camino hacia el oeste de Europa. Solamente 425 obtuvieron asilo en el país.

Hungría está erigiendo una segunda barrera antimigrantes en su frontera con Serbia, paralela a las alambradas de la primera y dotada de cámaras térmicas y de alarmas.

Desde el 1 de enero han llegado al país un total 345 migrantes, según el Ministerio del Interior.

El Gobierno húngaro se opone totalmente a cualquier reubicación de los migrantes en el marco de un plan europeo adoptado en 2015 y que apenas ha sido aplicado.

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AFP