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El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, habla en un conferencia del G20 en Chengdu, China, el 23 de julio de 2016

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La llegada de migrantes a los países de la OCDE aumentó en 2015 por segundo año consecutivo, según un informe publicado este lunes, que subraya la necesidad de nuevas políticas de integración para frenar el creciente sentimiento antinmigrante de una parte de la población.

Alrededor de 4,8 millones de personas emigraron a los países de la OCDE en 2015, un aumento del 10% en relación a 2014, señala este organismo que agrupa a 34 países desarrollados, incluyendo Chile, España y México, en su informe 'Perspectivas de la Migración Internacional 2016'.

Entre estas personas, 1,65 millones son solicitantes de asilo, principalmente sirios y afganos, que huyen de la guerra y otras calamidades, una cifra récord.

Alemania, la mayor economía europea, se ha convertido en el principal destino de los refugiados, con más de un millón de solicitantes de asilo en 2015. Pero, proporcionalmente a su población, Suecia ha recibido más solicitudes que Alemania (1,6%).

Sin embargo, pese a esta afluencia de refugiados sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, los países miembros de la OCDE no han llevado a cabo ningún cambio importante en sus políticas migratorias, deplora el organismo.

La publicación de este informe coincide con la celebración de una cumbre sobre refugiados y migrantes en Nueva York, donde los 193 países miembros de la ONU se proponen adoptar una serie de compromisos para responder a la grave crisis migratoria antes de la Asamblea General.

- Soluciones globales y locales -

Si bien esta crisis exige respuestas rápidas, los países deben adoptar políticas migratorias a la vez globales y locales que se inscriban a largo plazo, instó Stefano Scarpetta, director de Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales de la OCDE.

"Dejar que cada país haga frente solo a flujos masivos de migrantes, como fue el caso hace poco con la crisis de refugiados, no ayudará a resolver los problemas de forma adecuada. Cada país debe aportar su contribución", agregó Scarpetta.

El informe destaca la importancia de mejorar la integración de las comunidades de migrantes sobre todo a través de la inserción rápida en el mercado laboral, al acceso a cursos de idioma y al reconocimiento de los diplomas y cualificaciones de los migrantes.

"Ahora, el gran desafío es la integración", subrayó el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ángel Gurría, durante la presentación del informe en París.

Gurría citó a Suecia como ejemplo de un país que ha hecho grandes progresos en la integración rápida de los recién llegados.

"Suecia no espera que los migrantes hablen sueco con fluidez o que tengan cualificaciones en ingeniería. Los ponen a trabajar y luego les enseñan sueco en el lugar de trabajo", explicó.

- Evitar fracturas sociales -

En los últimos años, las encuestas de opinión muestran que la afluencia masiva de inmigrantes ha conducido a un clima de descontento creciente que sigue aprovechando la derecha populista en Alemania, Francia y Austria, entre otros países.

En Estados Unidos, el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, ha hecho también de la inmigración uno de sus principales temas de campaña, proponiendo la creación de un muro en la frontera con México y la deportación de millones de indocumentados.

En parte, este descontento se origina en un sentimiento general de una pérdida de control del flujo de migrantes y en una percepción de que la inmigración es una amenaza para el bienestar económico y social de las poblaciones locales, señala el documento.

Un sondeo de YouGov de junio de 2013 muestra por ejemplo que los británicos consideran que la migración es la causa principal de la penuria de viviendas.

Por lo tanto, "los Gobiernos deben encontrar argumentos más tangibles para contrarrestar las voces antinmigración", urge Scarpetta.

"Los migrantes son jóvenes que quieren contribuir a la economía de los países de acogida", señaló Gurría.

"La migración no es una amenaza, sino una esperanza, la esperanza de una vida mejor para los migrantes y sus familias y para todos nosotros, en un mundo más harmonioso y próspero", concluyó.

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