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La pista de bobsleigh más antigua del mundo

Tanto en 1974 como hoy, construir la pista olímpica de bobsleigh en St. Moritz es una ciencia ‘gélida’.

(RDB)

La pista de hielo olímpica de St. Moritz es la meca de los pilotos de bobsleigh. Se trata de la más antigua del mundo, la más tradicional y la última de hielo natural, explica Christian Brantschen, artífice y responsable del tobogán desde hace 20 años.

“La diferencia entre la de St. Moritz y las otras pistas es muy grande. El tobogán que baja de St. Moritz a Celerina está plenamente integrado en la naturaleza”.

Cada invierno se construye la pista natural con nieve fresca y congelada luego con agua. En cambio, la artificial queda fija en una construcción de hormigón que se cubre con capas de hielo de cuatro a seis centímetros de espesor.

Nosotros comenzamos a hacer (la pista natural) en la última semana de noviembre. Somos un experimentado equipo de 15 personas que conocen su lugar preciso.

Lo especial es que este grupo de peritos en la construcción de pistas de hielo se ha formado en décadas. Sus integrantes provienen, casi sin excepción, de Naturns, Tirol del Sur. En invierno se encargan de edificar y mantener la pista. En verano trabajan en casa como guardabosques, en la construcción o de pastores en los Alpes.

Frenar a los trineos

En primer lugar juntamos nieve. Si aún no hubiera la creamos con los cañones de nieve. Luego trazamos la pista por sectores para crear su forma rústica. En una segunda fase se procede al afinado que definirá las redondeces y la inclinación de las curvas. Posteriormente se arma el tobogán parte por parte. En Navidad empieza a funcionar la pista.

Sunny Corner y Horse Shoe son más exigentes para los pilotos que para nosotros los constructores, porque es difícil hacer más curvas con radios mayores.

Dado que Horse Shoe es muy peligroso, en 1996 debimos ensanchar el radio de la curva de 15 a 18 metros, porque las fuerzas eran tan grandes que los trineos de bobsleigh cortaban la pista con sus cuchillas. Como consecuencia de la alta velocidad tampoco era apropiado el ingreso al punto de llegada. Hoy tenemos una recta final de 300 metros con una ligera elevación.

Hielo excelente

En cuanto a la calidad del hielo, gozamos de nivel internacional. La de St. Moritz es igual e incluso mejor que muchas pistas de hielo artificiales. El hielo se ha vuelto más fino gracias a los instrumentos empleados. Cepillamos el hielo tal y como lo hacen en una pista artificial.

Conozco la pista como constructor y también desde el punto de vista de los pilotos. He conducido trineos de bobsleigh antiguos y he sido acompañante en los más modernos. Por supuesto que Crestabahn la conozco bastante bien por mi procedencia del skeleton.

La pista de hielo olímpica transmite una sensación especial, porque en las curvas se somete a enormes fuerzas centrífugas denominadas G-Forces. A ello se suma naturalmente la velocidad. Los bobsleigh a cuatro más rápidos rozan los 150 km por hora.

El cambio climático todavía no es un riesgo

El cambio climático es un asunto que a todos nos preocupa bobsleigh a cuatro, especialmente a mí. Desde hace más de 30 años tomo diariamente el pulso a la pista de Cresta (Crestabahn) y cada invierno al tobogán de hielo. Se sienten los cambios. Las caídas de temperaturas son actualmente más intensas y surgen con mayor celeridad que antes.

Pero estamos a 1.800 metros sobre el nivel del mar y aún tardará algún tiempo hasta que ponga en riesgo a la pista. Además, hoy podemos acudir a los cañones para producir nieve artificial. Es incluso mejor que la nieve natural porque es más resistente.

“En la primera semana de marzo termina la temporada. Luego necesitamos un día o dos para desmontar todo antes de volver a casa”.

Entrevista de Renat Künzi, swissinfo.ch
(Traducción: Juan Espinoza)

Datos clave

Cada año, el tobogán de hielo en St. Moritz tiene que ser completamente reconstruido. Por eso hay diferencias mínimas en el curso del recorrido.

La pista olímpica es asimismo la mayor escultura de hielo del mundo que construye un equipo de peritos empleando 5.000 metros cúbicos de nieve, 4.000 metros cúbicos de agua y mucho sudor.

El canal de hielo mide 1.722 metros de largo; la diferencia de altitud es de 129 metros que equivalen a una inclinación de 8,1%.

El tobogán queda prácticamente intacto. En vista de que los trineos bobsleigh son cada vez más rápidos, tuvimos que ampliar el radio de varias curvas. A pesar de ello, los trineos alcanzan velocidades de hasta 150 km/h.

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Clásicos del bobsleigh

En sus más de 100 años de historia, la pista de hielo olímpica de St. Moritz-Celerina ha sido escenario de dos Juegos Olímpicos de Invierno (1928 y 1948).

El canal de hielo de la Alta Engadina (cantón Grisones) ha sido también sede de 22 torneos mundiales (18 en bobsleigh, 3 en skeleton y 1 de luge).

El último acontecimiento fue la Copa del Mundo 2007 de Bobsleigh, cuando el cuarteto suizo dirigido por Ivo Rüegg consiguió el título.

La pista de St. Moritz es una cita habitual en el calendario de competiciones de la Copa del Mundo en las disciplinas de bobsleigh de dos y de cuatro plazas, así como de skeleton y luge.

En 2012, St. Moritz volverá a ser sede del mundial de bobsleigh y skeleton.

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