AFP internacional

El primer ministro británico, David Cameron, durante una sesión del Foro Económico Mundial, en Davos el 21 de enero de 2016

(afp_tickers)

Varios líderes europeos mostraron este jueves en Davos su determinación para evitar que Gran Bretaña abandone la Unión Europea, mientras que el primer ministro, David Cameron, reafirmó que quiere conseguir un buen acuerdo con sus socios, y que, si no lo consigue, no tiene prisa.

"Ver partir a Gran Bretaña de la UE sería un drama (...) tenemos que hacer todo lo posible para que Gran Bretaña y el pueblo británico sigan en la UE, evidentemente no a cualquier precio", declaró el primer ministro francés, Manuel Valls, ante el Foro Económico Mundial.

Un 'Brexit' (una salida británica) esría "una catástrofe", añadió el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schaüble.

Desde París, el presidente francés, François Hollande, reafirmó que quiere que Londres continúe formando parte del club pero que al mismo tiempo "vigilará estrechamente para que la zona euro continúe con su profundización".

Cameron ha lanzado un proceso de referéndum para que sus conciudadanos elijan si quieren permanencer en la UE una vez él haya conseguido renegociar las condiciones. Si consigue de sus socios algunas reformas institucionales, el referéndum podría tener lugar este año. Cameron ha prometido que pedirá el "sí", si el acuerdo es satisfactorio.

- Dos fáciles y dos difíciles -

El Reino Unido quiere cambiar a la UE en cuatro sectores.

"Hay dos temas fáciles: la simplificación de la UE, que se concentre en lo esencial, sin legislar en todos los sentidos. Ahí estamos de acuerdo" explica una fuente diplomática francesa. "Si hablamos de reforzar la competitividad, suprimir las barreras del mercado interior, no tenemos problemas", añadió.

"Hay otros dos temas más difíciles: la articulación entre la zona euro y el resto de la UE. Lo importante es que la zona euro no se vea impedida de continuar su integración", añadió. Uno de los temas difíciles son las prestaciones sociales que se conceden a los inmigrantes provenientes de la UE. Cameron quisiera imponer una moratoria de cuatro años, durante la cual esos ciudadanos, que tienen el derecho a trabajar en territorio británico, no recibirían esas prestaciones.

"No habrá compromisos sobre los valores fundamentales como la no discriminación y la libertad de circulación" de los europeos, advirtió el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. Ese cuarto punto es "absolutamente crucial" declaró Cameron en su intervención en Davos.

El primer ministro británico insistió en que quiere avances en los cuatro sectores. Para el mes de febrero la UE tiene prevista una cumbre, aunque Valls reveló este jueves que en su opinión, "se necesitará más tiempo". "No tengo prisa" replicó Cameron en su intervención.

Ambos tenían previsto reunirse este jueves en la ciudad suiza.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, qui ejerce la presidencia de la UE, se declaró "más bien optimista" sobre esa cumbre.

"Si no hay acuerdo, puedo celebrar mi referéndum en cualquier momento hasta finales de 2017", añadió el dirigente británico.

El 'brexit' es uno de los temas que pone en peligro el futuro de la UE, pero no el único. El alud de refugiados y la amenaza de los ataques yihadistas corre el riesgo también de provocar la "dislocación" del bloque, advirtió Valls.

afp_tickers

 AFP internacional