Las fuerzas iraquíes avanzan en el casco antiguo de Mosul


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Un hombre con el cuerpo de un niño iraquí muerto en un ataque aéreo contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), en el oeste de Mosul el 17 de marzo de 2017

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Las fuerzas iraquíes conquistaron este viernes una mezquita y un mercado en el casco antiguo de Mosul, un barrio estratégico en manos del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

La policía federal y la fuerzas de intervención rápida, unidades de élite del ministerio del Interior, "retomaron el control de la mezquita de Al Basha (...) y del mercado de Bab al Saray en el casco viejo", declaró en un comunicado el teniente general de la policía federal Raed Chaker Jawdat.

La mezquita y el barrio se encuentran en los primeros metros de ese barrio situado en la orilla occidental del Tigris, el río que divide Mosul en dos.

Se espera que los combates sean feroces en el casco viejo, una zona muy poblada donde las calles estrechas dificultan el acceso de los vehículos blindados.

Al oeste de ahí, las unidades contraterroristas (CTS) anunciaron haber avanzado hacia los barrios de Al Risala y Nablus donde combatían contra los yihadistas, indicó el general Abdel Ghani al Asadi, un alto mando de esa fuerza de élite que lideró los enfrentamientos en el este de Mosul.

"La situación es buena", aseguró.

Las autoridades iraquíes, apoyadas por la coalición internacional antiyihadistas dirigidas por Washington, lanzaron el 17 de octubre una ofensiva para arrebatar la segunda ciudad de Irak al EI.

Tras haber retomado los barrios orientales a finales de enero, las tropas de Bagdad llevan a cabo, desde el 19 de febrero, una operación para adueñarse del oeste con la que ya han reconquistado barrios y edificios importantes, como la sede del Gobierno de la provincia de Nínive y la estación de trenes.

La caída de Mosul, último gran bastión del EI en el país, asestaría un duro golpe a la organización ultrarradical suní, que se instaló en la ciudad en 2014.

Fue ahí, en una mezquita del casco antiguo, donde el líder del EI, Abu Bakr al Bagdadi, proclamó la instauración de un "califato" en Siria e Irak aquel año.

- Punto de "ruptura" -

Entretanto, la coordinadora de la ONU en Irak, Lise Grande, alertó sobre una posible saturación de las capacidades de acogida después de que decenas de miles de personas hubieran huido del oeste de Mosul.

"El número de personas es mal alto de lo esperado", declaró en un comunicado. "Si el ritmo sigue aumentando, esto nos llevará a un punto de ruptura".

En total, 152.857 personas abandonaron sus hogares en los barrios occidentales de Mosul. La mayoría -más de 98.000- encontraron refugio en los campos instalados a las afueras de la ciudad donde se les proporciona atención médica, comida, mantas y colchones de espuma, según el ministerio iraquí de Migraciones y Desplazados.

Grande también se mostró preocupada por el futuro de los cientos de miles de habitantes que siguen en el oeste de la ciudad, donde afrontan los combates y el riesgo de convertirse en blanco para los yihadistas si deciden huir.

La situación humanitaria es "muy preocupante", consideró por su parte el grupo Reach, fruto de la colaboración entre el centro de reflexión Impact, la ONG francesa Acted y el programa de la ONU Unosat.

"En las zonas que continúa controlando Daésh (acrónimo en árabe del EI), no hay ningún acceso a los mercados, no hay electricidad, fuel ni servicios médicos. Las personas que siguen ahí sobreviven con reservas de agua y de comida que disminuyen", lamentó Reach.

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