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El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, anuncia su renuncia en conferencia de prensa, el 1º de diciembre de 2016 en Ciudad de México

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El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, presentó este jueves su renuncia al presidente Enrique Peña Nieto en medio de una fuerte depreciación del peso, luego de ser nominado para un cargo en una institución internacional.

Carstens renunció para poder aceptar la designación como Gerente General del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés) y su dimisión será efectiva a partir del primer día de julio de 2017, cuando asuma dicho cargo, añadió el Banco de México (Banxico, central) en un comunicado.

"De ninguna manera se debe leer mi salida como una reacción de mi parte a una situación coyuntural o a algún desencuentro con la secretaría de Hacienda o el gobierno federal", dijo Carstens en conferencia de prensa, ante los rumores de que su salida era motivada por la diferencia en las previsiones de crecimiento dadas a conocer a finales de noviembre, por Hacienda y Banxico.

La renuncia se produce en un contexto de volatilidad del peso, detonada por las presidenciales en Estados Unidos, que llevó al Banco de México el 17 de noviembre, cuando la moneda mexicana se había devaluado 9,66% tras el triunfo de Trump, a aumentar su tasa de interés en 50 puntos básicos, para llevarla a 5,25%.

Este mismo jueves, el Banco de México dijo en otro comunicado que en las semanas posteriores a ese aumento de la tasa de interés, "los mercados financieros presentaron un comportamiento negativo (...) y el peso mexicano acumula una depreciación en el año de alrededor de 17% y es la divisa más depreciada de un amplio conjunto de países emergentes".

Carstens negó que estuviera abandonando el barco en medio de la tormenta "todavía voy a estar aquí siete meses y espero que la tormenta no dure tanto".

El peso registraba este jueves una depreciación de 1,19%, al cotizarse a 21,05 unidades por dólar tras hacerse pública la renuncia de Carstens, en comparación con el cierre del miércoles de 20,80 pesos, de acuerdo con datos del banco privado Banamex.

Sin embargo el gobernador del Banco de México consideró "exagerado" pensar que ese movimiento de la moneda se debe a su anuncio "yo estaré aquí siete meses más" aseguró y dijo "que los mercados saben que si bien soy la cara visible del banco las decisiones no dependen de mi" y recordó que la directiva de Banxico está integrada por cinco miembros cuyas discusiones son públicas.

La moneda mexicana ya había rebasado la barrera de los 21 pesos por dólar después del triunfo del republicano Trump, que ha amenazado con implementar medidas proteccionistas, y desde entonces el peso ha continuado fluctuando.

- "Desencantado" -

El peso seguirá reaccionado negativamente a esta noticia "unos tres días, pero paulatinamente volverá a apreciarse porque la política monetaria no va a cambiar por la salida de Cartens que sucederá hasta dentro 8 meses, el Banco de México es una institución sólida", comentó a la AFP Jonathan Heath, experto en economía e integrante del Consejo del Instituto Mexicano de Finanzas.

Para Raymundo Tenorio, académico de Economía del privado Tec de Monterrey, Cartens no está huyendo de la inestabilidad del peso, pero si podría estar "desencantado porque la política monetaria no ha encontrado un equilibrio con la política fiscal, que ha provocado un déficit de 3,12% del PIB en promedio en estos tres años" del gobierno de Peña Nieto.

El Banco de México convocó para esta tarde una conferencia de prensa con Cartens, quien de 1999 a 2000 fungió como director ejecutivo en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de 2006 a 2009 fue secretario de Hacienda.

A pesar de la moderada recuperación que registró la economía mundial en el tercer trimestre, "el balance de riesgos para el crecimiento se ha deteriorado, dada la posible implementación de medidas que pudieran obstaculizar el comercio exterior y la inversión extranjera", añadió el Banco de México en su comunicado sobre diversos indicadores.

El 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino su vecino del norte, con el que alcanzó un comercio bilateral de 531.000 millones de dólares en 2015.

La elección de Trump también llevó al Banco de México a recortar sus previsiones de crecimiento económico.

Este jueves el BIS le comunicó a Carstens que el Consejo decidió designarlo como Gerente General de ese organismo.

En febrero de 2015 fue elegido por los miembros del Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), el órgano rector de las políticas del FMI, presidente del Comité para un periodo de tres años.

Ante la nueva designación, Carsterns destacó que su nombramiento es un reconocimiento no sólo a su trayectoria -fue uno de los favoritos para dirigir el FMI en 2011 pero al final fue designada Christine Lagarde- sino también al trabajo del Banco de México, "el país va a ganar un representante dentro de un organismo internacional", dijo.

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