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Un pelotón de soldados se dirige hacia la sede de Scotland Yard, en Londres, el 24 de mayo de 2017

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El atentado de Mánchester reaviva la incertidumbre sobre el futuro de la cooperación antiterrorista entre la Unión Europea y Londres, pero los expertos relativizan el impacto que tendrá el Brexit en este campo, donde el intercambio de información "no pasa por la casilla Bruselas".

Al día siguiente del último ataque sufrido por Reino Unido, reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, llamó el martes a "reforzar la cooperación europea" contra el terrorismo.

¿Pero, cómo va a continuar tras la partida programada de los británicos de la Unión Europea? Este asunto estará inevitablemente incluido en las negociaciones que se abrirán en junio entre Londres y Bruselas.

A finales de marzo, tras comenzar oficialmente el procedimiento de divorcio, este tema desencadenó una viva polémica, cuando la primera ministra británica, Theresa May, pareció poner en la balanza de las negociaciones comerciales por venir la continuación de la cooperación en materia de seguridad.

"Si abandonamos la Unión Europea sin un acuerdo, por defecto estaremos sometidos a las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). En términos de seguridad, no tener acuerdo significaría un debilitamiento de nuestra cooperación contra la criminalidad y el terrorismo", advirtió entonces May.

"No quisiéramos tener que regatear la seguridad como las cuestiones comerciales", pareció responder el 17 de mayo ante el Parlamento Europeo el francés Michel Barnier, mandado para negociar con Londres por la UE.

- "Se juega a dar miedo" -

Tras el atentado de Mánchester, "es posible que Reino Unido esté menos inclinado a amenazar el objetivo de una cooperación en materia de seguridad, porque hay elementos transfronterizos" entre los primeros elementos de la investigación, observa Steve Peers, profesor de Derecho Europeo en la Universidad de Essex.

Sea como fuere, compartir información antiterrorista es algo que "no se hace en el marco de la UE", destaca.

"Se juega un poco a dar miedo sobre este asunto", estima el eurodiputado francés Arnaud Danjean (PPE, derecha), quien trabajó en la DGSE, el servicio de inteligencia exterior francés.

"La cooperación antiterrorista a nivel europeo es asunto de las agencias nacionales, de los servicios de información, sobre bases bilaterales o trilaterales, pero no de manera centralizada; esto no pasa por la casilla Bruselas", arguye.

"Por lo tanto, el Brexit no tendrá impacto a ese nivel", agrega.

Para Danjean, los avatares diplomáticos de las negociaciones del Brexit no cambiarán nada.

"En 2003-2004, durante la crisis iraquí, la cooperación entre la DGSE y sus homólogos estadounidenses sobre antiterrorismo fue óptima, y los canales quedaron abiertos", recuerda.

Un experto de un Estado miembro en Bruselas confirma, bajo la cubierta del anonimato: "La comunidad de la información (de seguridad), por razones de soberanía, no puede integrarse en un marco comunitario europeo, más bien se ha organizado desde larga data" para compartir informaciones.

Los servicios británicos y de otros países europeos intercambian por lo tanto directamente informaciones, sin pasar por una agencia europea específica. "Es una cooperación vital en materia de contraterrorismo, va a continuar de manera bastante normal", destaca.

- La salida de Europol -

Sin embargo, la retirada de Reino Unido podría tener repercusiones en los sectores en los que la UE centraliza información en materia de cooperación policial y judicial.

"Pienso que forzosamente habrá cierto grado de reducción de la seguridad", admite Steve Peers, citando los dominios en los que Reino Unido había elegido participar a pesar de su estatuto especial en la UE, que lo autorizaba a quedar excluido de numerosos dispositivos europeos.

Sin integrar el espacio Schengen, Londres había, por ejemplo, accedido a información de su fichero SIS, que contiene decenas de millones de entradas. "Normalmente, no es accesible a un tercer país, por lo tanto no sé cómo vamos a arreglarnos tras el Brexit", señala un experto europeo que no quiere ser identificado.

Reino Unido también integró el sistema del mandato de detención europeo y es un contribuyente mayor de la agencia Europol, dirigida por el británico Rob Wainwright, que apoya a los países de la UE en la lucha contra la gran criminalidad y el terrorismo.

"Es a ese nivel que el Brexit puede tener un impacto, en esas agencias o estructuras europeas de las cuales los británicos deberán retirarse, con consecuencias en términos de recursos y articulación práctica", explica Danjean.

"Pero terceros países pueden mantener acuerdos con esas agencias; Estados Unidos contribuye en Europol, por ejemplo", matiza.

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