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Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, el 17 de septiembre de 2015 en Washington

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¿Subir o no subir este año las tasas de interés de Estados Unidos? Ese dilema divide a la Reserva Federal (Fed) y tiene al mundo económico con los nervios de punta.

En un hecho inusual entre integrantes del Comité de política monetaria de la Fed (FOMC), dos gobernadores del organismo se mostraron reticentes esta semana a subir los intereses en las reuniones previstas para la semana próxima o en las de diciembre.

Por el contrario, la presidenta de la Fed, Janet Yellen, decía hace 10 días que consideraba probable que las tasas, que están en 0% desde 2008, suban a más tardar en diciembre.

El número 2 de la Fed, Stanley Fischer, batió en la misma tecla y afirmó que "preveía" un aumento aún cuando advirtió que eso no debía considerarse como una "promesa".

"No es usual ver a dos gobernadores de la Fed expresar públicamente puntos de vista diferentes a los del presidente" de la entidad, dijo a la AFP Stephen Oliner, economista del American Entreprise Institute.

Una voz disonante fue la del gobernador Daniel Tarullo, quien declaró tener dudas sobre que sea "apropiado" subir las tasas este año. Pidió esperar por "signos tangibles" de una mayor inflación.

Otro gobernador que está en esa linea es Lael Brainard, quien pidió prudencia debido a que "los riesgos que llegan del extranjero" son "especialmente negativos".

Para Tim Duy, profesor de Economía de la Universidad de Oregon, esas posiciones "críticas deshacen las posibilidades de un aumento de tasas en diciembre", cuando los días 16 y 17 de ese mes la Fed haga su última reunión del año.

La disensión es significativa porque lo último que querría el FOMC sería el voto discorde de uno de sus gobernadores, afirma Stephen Oliner.

Al contrario de los presidentes de las Fed regionales, que no tienen voto en el comité y no vacilan en marcar sus disensos, los gobernadores son miembros permanentes y forman parte del equipo que trabaja cotidianamente con la presidenta Yellen.

- Menos confiados en la inflación -

"Esto refleja una profunda divergencia de opiniones sobre el camino que debe emprender la política monetaria por cuanto (los gobernadores) no están obligados a expresarse públicamente", añade Tim Duy.

La Fed tiene literalmente en vilo a todo el mundo. La tasas estadounidenses son una referencia para las de otros países.

Asimismo, tasas más altas tornarán al dólar más fuerte, castigando a otras divisas, y puede aumentar la huída de capitales de los países emergentes hacia inversiones en divisa verde que serán más rentables.

En su reunión de setiembre, la Fed evaluó la situación de la economía china y las incertidumbres en los mercados y decidió mantener intactas las tasas, que están en casi 0% desde 2008 para sacar a Estados Unidos de su gigantesca recesión de entonces.

Luego de la reunión de setiembre llegaron datos decepcionantes sobre el empleo y ventas al menudeo. Y todo el mundo coincidió en que el crecimiento de Estados Unidos se va enlentecer en el último trimestre y quedará un poco encima del 1,9%, contra el robusto 3,9% del segundo trimestre.

El Libro Beige, el informe que servirá de base para la reunión de política monetaria de la Fed que se abrirá el jueves, mostró que el dólar fuerte y el enlentecimiento de China lastran la industria estadounidense.

Para Stephen Oliner, la clave de los disensos está en las expectativas de inflación que es de casi 0%.

Si la Fed no para de decir que los factores de la baja de precios son "pasajeros", las dudas del comité parecen ser más profundas.

Las proyecciones de los miembros del comité publicadas en setiembre, muestran que "nueve, o sea la mayoría de los 17 presentes, creen que son grandes" los riesgos de que la inflación no se oriente hacia el objetivo de llegar gradualmente al 2%, como quiere la Fed, dice Oliner.

Esos nueve miembros, son tres más de los que hubo en esa línea cuando el comité analizó las proyecciones en el verano boreal.

A las puertas de un año electoral ¿esas divergencias puede reflejar un cierto nerviosismo entre los gobernadores nombrados en la administración de Obama?

Stephen Oliner no lo cree: "nunca vi ninguna referencia a consideraciones políticas en una reunión del comité", dice este experto que ha pasado 25 años trabajando en la Fed. "Si hay que tomar una decisión importante para la economía, la toma", afirma.

AFP