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Libyans gather after a car bomb targeting a military academy in Libya's restive eastern city of Benghazi detonated on March 17, 2014, killing at least five soldiers and wounded more than 10, military and hospital sources said. AFP PHOTO/ABDULLAH DOMA

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Al menos 13 soldados del Ejército libio murieron el martes en ataques "terroristas" en el este del país en guerra, declaró un portavoz castrense.

"La mayoría de los soldados murieron víctimas de minas colocadas por organizaciones terroristas", declaró el portavoz militar Milud al Zawi a LANA, la agencia oficial del Gobierno reconocido por la comunidad internacional.

Zawi explicó que fallecieron 16 militares pero sólo enumeró los nombres de 13, muertos el martes, sin precisar cuándo y cómo perecieron los otros tres.

Según LANA, los militares murieron en diversas zonas de conflicto alrededor de la gran ciudad de Bengasi, donde sus fuerzas intentaban imponerse.

Zawi insistió en el hecho de que sus fuerzas "habían hecho avances y lograron una victoria importante".

Según él, los soldados lograron hacerse con el control de una base militar. "Los combates continuarán y no se detendrán hasta que sean liberadas las zonas controladas por los grupos terroristas", añadió el portavoz, sin dar precisiones sobre las zonas concernidas y los grupos que se enfrentan al ejército.

Libia está dirigida por dos gobiernos desde agosto de 2014, cuando una alianza de milicias invadió Trípoli, la capital, instaló su propia administración y forzó al Gobierno reconocido por la comunidad internacional a exiliarse en Tobruk, en el este.

El país norteafricano, que dispone de inmensas reservas petroleras, se sumió en el caos tras la caída de Muamar Gadafi en otoño de 2011.

Desde hace casi un año, las Naciones Unidas iniciaron unas conversaciones de cara a la formación de un gobierno de unión nacional con el fin de acabar con los combates entre el ejército y las milicias que controlan Trípoli. El embajador libio ante las Naciones Unidas declaraba la semana pasada que era "inminente" un acuerdo.

Un nuevo emisario de la ONU, el diplomático alemán Martin Kobler, debe retomar las laboriosas conversaciones de paz con las diferentes partes del conflicto.

Su predecesor, el español Bernardino León, logró a principios de octubre, al cabo de casi un año de negociaciones, sumar a un acuerdo sobre un gobierno de unión nacional a los representantes de las partes en conflicto presentes en Sjirat (Marruecos).

Pero luego el acuerdo fue rechazado por los Parlamentos de Trípoli y Tobruk.

En su último informe ante el Consejo de Seguridad, León estimó que los próximos días serían "cruciales" para el futuro de Libia e instó a todas las partes a cerrar un acuerdo que "evite a su país y a sus habitantes más destrucciones y baños de sangre".

El proyecto de acuerdo prevé que Libia sea gobernada por un consejo presidencial de nueve miembros, entre ellos el primer ministro y cinco viceprimeros ministros, que confiera mayor representación a Bengasi, segunda y muy disputada ciudad de Libia.

AFP