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Stephen Bannon, consejero del presidente estadounidense, Donald Trump, durante una reunión del mandatario con varios empresarios, el 23 de enero de 2017, en la Sala Roosevelt de la Casa Blanca

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De cabellera gris, andar displicente, discreto pero omnipresente, y casi siempre en la misma habitación que Donald Trump, Stephen Bannon, 'consejero de estrategia', es sin duda el hombre fuerte del Ala Oeste de la Casa Blanca.

Un dibujo satírico resume un sentimiento ampliamente compartido en Washington dos semanas después de la llegada al poder del empresario inmobiliario: un pequeño Donald Trump firma un decreto y es felicitado con tono paternalista por un Stephen Bannon gigante, que le sostiene la mano.

Crítico virulento del 'establishment' y las 'élites', este hombre de 63 años, exdirector del medio ultraderechista Breitbart News, reivindica la ruptura con los políticos, pero también los usos y costumbres de la capital federal. Además, recurre con evidente deleite a la provocación.

"Asistimos al nacimiento de un nuevo orden político, y cuanto más se alarman las élites mediáticas, más poderoso se vuelve este nuevo orden político", declaraba hace unos días al diario The Washington Post.

La prensa estadounidense se pregunta sobre el desmesurado lugar que ocupa el "presidente Bannon", lo califica de "gran manipulador" y #StopPresidentBannon se convierte en una consigna de unidad en Twitter: cada vez que el Washington "bienpensante" lo ataca, el exdirector de campaña de Trump, que nunca ocupó un cargo electivo, parece encantado.

Y expone uno de sus argumentos preferidos: los medios tradicionales están ciegos frente a las fuerzas que transforman la sociedad estadounidense y el mundo.

Incluso para los más eruditos sobre la política en Washington resulta difícil encontrar un asesor que haya adquirido tanto poder en tan poco tiempo en el corazón mismo del Gobierno estadounidense.

Los modos y el estilo de quien se identifica como un "nacionalista económico" podían percibirse en el sombrío y ofensivo discurso de investidura de Donald Trump.

"A partir de hoy, Estados Unidos y solo Estados Unidos estará primero", vociferó el nuevo mandatario antes de enunciar "dos reglas simples": comprar estadounidense y contratar estadounidense.

La designación una semana más tarde de Stephen Bannon como miembro permanente del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), una suerte de pequeño "Ministerio de Relaciones Exteriores" en el seno de la Casa Blanca, provocó una catarata de condenas.

"Fue oficial de la Marina y tiene una fantástica comprensión del mundo y del paisaje geopolítico en el que nos encontramos", argumentó Sean Spicer, portavoz de la Casa Blanca, lo que no evitó las inquietudes provocadas por quien declaraba en 2010 que el islam "no es una religión de paz", sino una "religión de sumisión".

Este exejecutivo de Goldman Sachs explica que creció en el seno de una familia obrera demócrata, pro-Kennedy, prosindicatos, y que su feroz rechazo al 'establishment' se remonta al día en que se percató de que George W. Bush había provocado "tanto caos como [Jimmy] Carter".

- "Iago imperturbable" -

Más bien discreto respecto a los medios tras el 20 de enero, tomó la palabra una sola vez para criticarlos con inaudita virulencia, de los que dijo en una entrevista con The New York Times que deberían sentirse "avergonzados". Y callarse. "Los medios son aquí el partido de la oposición. No comprenden este país", estimó.

Algunos días más tarde, Donald Trump repetía literalmente sus palabras en un tuit.

"Bannon sabe indudablemente cómo manipular al presidente para obtener lo que quiere", opinaba esta semana el editorialista Frank Bruni en el mismo periódico, comparándolo a un "imperturbable Iago", el personaje maquiavélico de 'Otelo', de Shakespeare, que "murmura al oído del presidente historias halagadoras sobre la amplitud del 'movimiento' que encabeza".

Para comprender mejor a este personaje que intriga y preocupa -y anticipar las decisiones del presidente al que asesora-, los observadores estudian sus declaraciones, que dan una imagen sombría y conflictiva del mundo.

"Estaremos en guerra en el mar de China Meridional antes de cinco a diez años. No hay ninguna duda al respecto", afirmaba, por ejemplo, en marzo de 2016.

Stephen Bannon eclipsó totalmente hasta ahora a Reince Priebus -designado al mismo tiempo que él- en el cargo, 'a priori' más influyente, de secretario general de la Casa Blanca.

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AFP