Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, en la 70ª sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York el 30 de septiembre de 2015

(afp_tickers)

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, al declarar no estar ya vinculado a los acuerdos con Israel, pone potencialmente fin a décadas de esfuerzos de paz y abre la vía a peligrosas incertidumbres, aunque los expertos se preguntan si sus palabras estarán seguidas por actos.

En un discurso el miércoles ante la Asamblea General de la ONU, el líder palestino amenazó no respetar más los acuerdos con Israel si el Estado israelí no hace lo mismo y, por ejemplo, continúa con su política de colonización en Cisjordania.

"Declaramos que no podemos continuar estando atados por esos acuerdos e Israel debe asumir todas sus responsabilidades de potencia ocupante, porque el 'statu quo' no puede durar más", dijo Abas.

Los analistas se interrogan: ¿Es la 'bomba' que Abas, frustrado por años de infructuosas negociaciones y de inútil espera de un Estado independiente, dijo días antes que iba a lanzar? ¿O es una amenaza que, como tantas otras, no será seguida por actos dadas las graves consecuencias que tendría?

Abas pintó ante la ONU un panorama desolador de la situación: Israel sigue ocupando Cisjordania y Jerusalén Este, prosigue la colonización de los Territorios, mantiene la Franja de Gaza bajo bloqueo, y miles de palestinos están en prisión. Y un Estado de Palestina sigue esperando su creación desde hace 67 años. La cuestión palestina, una de las primeras que tuvo que tratar Naciones Unidas, "sigue sin resolverse", constató Abas.

No obstante, los acuerdos de Oslo, y los que siguieron, estipulaban que un Estado palestino nacería en 1999, recordó. Los palestinos han respetado sus compromisos pero no así los israelíes que "no dejan otra opción" a los palestinos que la de desvincularse de los acuerdos existentes, explicó Abas.

"Esto quiere decir muchas cosas", que van desde la suspensión formal de los acuerdos, a una suspensión de la cooperación en materia de seguridad, civil y económica, explica a AFP el analista Jonathan Rynhold.

Cesar la cooperación en materia de seguridad podría generar una situación de "caos" según este experto.

Esa cooperación, instaurada por los acuerdos de Oslo, habría permitido desactivar decenas de atentados antiisraelíes, pero también contribuía a la estabilidad de Cisjordania. Al materializar una ruptura total, los palestinos correrían el riesgo de que Cisjordania fuera totalmente reocupada.

Esa ruptura ya fue anunciada por la dirección palestina en marzo, pero la cooperación siguió su curso.

- Suicidio institucional -

De hecho, según Rynhold, Abas "está harto de que sólo se hable de Irán" e intenta removilizar a una comunidad internacional que mira hacia otra parte. "¿Acaso están dispuestos a ir tan lejos y cometer un suicidio institucional? No lo creo", opina el experto.

No es el único en opinar así. El Hamas, que controla la franja de Gaza y reclama la ruptura con Israel, calificó el discurso de Abas ante la ONU de "sentimental". Un portavoz del grupo islamista afirmó que las palabras de Abas serán juzgadas según si cumple el compromiso que ha asumido de "no respetar más los acuerdos con el ocupante israelí".

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, que interpretó las palabras de Abas como un anuncio condicionado, participó en una reunión del Cuarteto (Estados Unidos, Rusia, UE, ONU) que, tras años de infructuosa mediación en el conflicto israelo-palestino, ha decidido "revitalizar sus actividades", según anunció.

Mientras tanto, Abas está comprometido en una labor de internacionalización de la causa palestina, materializada con la presencia de la bandera palestina en la sede de la ONU. Pero reiteró que es inútil "perder el tiempo en negociaciones por el placer de negociar".

AFP