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La presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, saluda a su par de Kenia, Uhuru Kenyatta, el 15 de diciembre de 2015 en la apertura de la conferencia de la OMC en Nairobi

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Una conferencia ministerial de la Organización Mundial del comercio (OMC), la primera celebrada en Africa, se inició el martes en Nairobi para intentar desbloquear la empantanada ronda de Doha.

La conferencia, que tiene lugar hasta el 18 de diciembre, "es vital para el futuro de la OMC" aseguró la semana pasada Cecilia Malmstroem, Comisaria europea para el comercio mundial.

La reunión congrega a ministros de 162 países miembros de la organización, que aparecen sumamente divididos.

En 2013, en Bali, los ministros de la OMC lograron "in extremis" un acuerdo aduanero que supuestamente debía estimular el comercio mundial, y que fue el primer acuerdo multilateral de la organización desde su creación en 1995.

Dos años después, los países miembros se encuentran en Nairobi y tienen en su agenda la ronda de Doha, lanzada en 2001 en Catar, y prácticamente paralizada desde entonces.

Esta ronda tiene como objetivo liberalizar el comercio mundial multilateral, pero las negociaciones en esa dirección están estancadas desde hace muchos años.

Su parálisis hace que los países hayan preferido en los últimos años negociar al margen de la OMC acuerdos regionales, en competencia directa con esta organización basada en Ginebra.

"Necesitamos 18 años para lograr nuestro primer acuerdo multilateral en Bali, es demasiado largo, no podemos esperar otros 18 años para obtener otro", explicó este martes a la prensa el director general de la OMC, el brasileño Roberto Azevedo.

El anfitrión de la conferencia, el presidente keniano Uhuru Kenyatta, exhortó a la OMC a proseguir la "integración de los países menos desarrollados y de nuevos miembros en el régimen del comercio mundial".

"Las reglas comerciales en la agricultura deben ser más justas" estimó. "Las ayudas nacionales que falsean el comercio perjudican a la agricultura y la industria africanas", añadió.

- Ultima oportunidad para Doha -

La OMC trata temas complejos como la reglamentación vinculada al comercio mundial, en particular las subvenciones, las ayudas públicas o las barreras aduaneras. El objetivo de las negociaciones es que estas normas sean lo más simples y transparentes posibles, y que no constituyan un obstáculo al desarrollo de las relaciones comerciales entre países.

Como nada ha salido de la ronda de Doha, lanzada en 2001, algunos consideran que la conferencia de Nairobi constituye una última oportunidad para reflotarla.

Pero las reuniones preparatorias celebradas en Ginebra en las últimas semanas no han conducido a avances que permitan esperar resultados positivos en Nairobi, según una fuente próxima de la OMC.

Según una fuente bien informada, en Nairobi "se hablará de la agenda de Doha, de su futuro, del programa de trabajo de próximo año, de las subvenciones a las exportaciones del sector agrícola que habría que eliminar, y de las medidas a adoptar en favor de los países menos avanzados".

Respecto a Doha, los frentes están divididos entre los que quieren seguir negociando a toda costa, pese a los magros resultados logrados hasta hoy, y los que quieren introducir cambios y nuevos rumbos.

En el tema subvenciones a las exportaciones, al orden del día en Nairobi, un acuerdo podría ser posible, según una fuente diplomática.

En fin, los ministros también debatirán una serie de medidas específicas destinada a los países más pobres del planeta, llamados PMA (países menos avanzados).

"Los detalles concretos serán debatidos en Nairobi" indican esas fuentes. Estados Unidos ya otorga un trato especial a los PMA africanos, pero es reticente a extenderlo a los asiáticos, miembros del mismo grupo.

En esta conferencia ministerial, dos nuevos Estados miembros firmarán solemnemente su acta de adhesión a la OMC: Liberia y Afganistán. Será organizada una ceremonia en su honor, con la presencia de la presidente de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, y del jefe de gobierno afgano, Abdalá Abdalá.

Unos 6.000 delegados están congregados en Nairobi, bajo grandes medidas de seguridad. Kenia, blanco de varios ataques terroristas en los últimos años, ha recibido recientemente al presidente estadounidense Barack Obama y al papa Francisco.

AFP