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Fuerzas de seguridad gubernamentales montan guardia durante el funeral del gobernador de la provincia yemení de Adén, este martes 8 de diciembre en la ciudad homónima

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La presidencia de Yemen anunció este martes que un alto el fuego de siete días, eventualmente renovable, entrará en principio en vigor a partir del día 15, cuando se inicien en Suiza negociaciones de paz directas con los rebeldes chiíes hutíes, bajo la égida de la ONU.

La perspectiva de una tregua, muy esperada en un país martirizado por ocho meses de una guerra que afecta al 80% de la población, cobró fuerza en los últimos días tras varios atentados yihadistas que amenazan con agravar el caos.

Tras largas negociaciones con el campo del presidente Abd Rabo Mansur Hadi y los chiíes hutíes, el mediador de la ONU, Ismail Uld Cheij Ahmed, convocó a una reunión el lunes 15 de diciembre en Suiza para iniciar negociaciones de paz.

"Un acuerdo sobre un alto el fuego entre el Gobierno y los golpistas entrará en vigor el 15 de diciembre con el inicio de las conversaciones", declaró a la AFP el ministro de Exteriores yemení, Adel Malak al Mejlafi, jefe de la delegación gubernamental en estas negociaciones.

"El acuerdo prevé un alto el fuego de siete días", precisó a la AFP una fuente del gabinete del presidente Abd Rabbo Mansur Hadi, citando una carta del jefe de Estado dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU.

La tregua será "supervisada por la ONU y puede ser prolongada si es respetada por los milicianos (chiitas hutíes)", agregó la fuente.

El gobierno espera que los hutíes y sus aliados respeten las cláusulas de la resolución 2216 del Consejo de Seguridad de la ONU que ordena a los rebeldes que se retiren de los territorios conquistados desde el verano de 2014 y entreguen las armas pesadas.

El acuerdo prevé que los rebeldes "levanten el sitio de las ciudades, garanticen la entrada de la ayuda alimentaria y la liberación de los presos militares y políticos", agregó la fuente.

Los hutíes iniciaron en 2014 una ofensiva que los llevó desde su bastión de Saada, en el norte del país, hasta la capital Saná. Con el apoyo de unidades militares fieles al ex presidente Ali Abdalá Saleh, los rebeldes conquistaron varias zonas del país.

En marzo pasado, Arabia Saudí forjó una coalición árabe para frenar el avance de los hutíes, apoyados por Irán, rival regional de los sauditas.

"Al respetar el alto el fuego, los hutíes demostrarán sus buenas intenciones para avanzar en el análisis del mecanismo de aplicación de la resolución 2216", agregó la fuente, que no precisó cuándo el presidente Hadi pedirá a la coalición que suspenda las operaciones militares.

La aviación de la coalición liderada por Riad continuó el martes los bombardeos en Taez (sudoeste), tercer ciudad de Yemen, donde los ataques rebeldes causaron la muerte de cuatro civiles, según fuente militares.

Un cese de las hostilidades es indispensable para "crear un entorno propicio a las discusiones de paz", destacó el mediador de la ONU.

Las conversaciones, "una serie de consultas directas" entre los protagonistas, según el mediador, buscan un "alto el fuego permanente y total, una mejora de la situación humanitaria y un retorno a una transición pacífica y ordenada", indicó el mediador en un comunicado.

Sólo las partes yemenitas en conflicto participarán en las negociaciones que "durarán el tiempo que sea necesario", agregó Ismail Uld Cheij Ahmed. Cada protagonista estará representado por una delegación de 12 personas, ocho negociadores y cuatro consejeros.

En Yemen, se libra una guerra entre las fuerzas regulares, apoyadas desde marzo por una coalición militar árabe encabezada por Arabia Saudita, y los rebeldes chiitas proiraníes, que mantienen el control de varias regiones, entre ellas la capital, Saná.

La ONU señaló que más de 5.700 personas han muerto en Yemen, casi la mitad de ellos civiles, desde que comenzó en marzo la campaña aérea de bombardeos liderada por Riad.

AFP