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El Palacio Grand Ducal, residencia oficial del Gran Duque de Luxemburgo, en la ciudad el 10 de noviembre de 2014, al poco de estallar el escándalo 'LuxLeaks' sobre cómo las multinacionales acordaban con el Gran Ducado sus impuestos

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La Unión Europea (UE) acordó este martes el intercambio automático de informaciones sobre los acuerdos fiscales entre los Estados y las multinacionales, casi un año después del escándalo 'LuxLeaks', un esfuerzo de transparencia entre administraciones que seguirán garantizando la confidencialidad de los acuerdos.

"Tenemos un acuerdo político (...). Estamos dando una señal fuerte", dijo el ministro de Finanzas luxemburgués, Pierre Gramegna, en un debate público entre los 28 ministros del bloque europeo. "Europa muestra el camino, es pionera en la materia", estimó a dos días de la reunión de ministros de Finanzas del G20 en Lima.

El procedimiento de "optimización" de las multinacionales saltó a la luz hace casi un año con el escándalo 'LuxLeaks', de evasión fiscal masiva a través de acuerdos fiscales anticipados, o 'tax rulling', con Luxemburgo.

Las revelaciones en el origen del escándalo opacaron en noviembre pasado los primeros días en funciones del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que fue primer ministro de Luxemburgo durante casi 20 años.

Bajo su gobierno, el Gran Ducado firmó numerosos acuerdos fiscales con las multinacionales. Estos acuerdos son una práctica legal, pero polémica, ya que permiten a las multinacionales tributar muy poco por los grandes beneficios que consiguen a menudo en otros países con leyes menos favorables para sus intereses.

El "acuerdo político" alcanzado este martes entre los 28 ministros se traducirá en una directiva (ley) europea para el intercambio de informaciones que entrará en vigor el 1 de enero de 2017. El acuerdo prevé una retroactividad de cinco años (hasta el 1 de enero de 2012) para todos los acuerdos aún vigentes y de tres años para los que ya no están en vigor. Esto significa que los pactos pasados en esas fechas entre algunas de las multinacionales más importantes y los Estados deberán ser notificados a los otros miembros del bloque.

- La confidencialidad, clave -

"Nada será público. La Comisión tiene la responsabilidad de garantizar la confidencialidad", indicó en conferencia de prensa el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. "Decidimos no tener una transparencia pública sino intercambiar entre las administraciones, y esto se respetará", añadió. "La confidencialidad es clave", dijo.

Eva Joly, vicepresidenta de la Comisión Especial Impuestos del Parlamento Europeo, lamentó que el acuerdo alcanzado fuera menos ambicioso que lo anunciado hace un año. "Las limitaciones que lograron los Estados miembros, que [la comunicación de los acuerdos] sea anónima y la imposibilidad de utilizar las informaciones obtenidas, constituyen para la Comisión una prohibición de actuar", dijo.

El proyecto debe aún ser adoptado por el Parlamento Europeo y su éxito no está aún asegurado. Las negociaciones continuarán, así como las críticas.

"Ahora tenemos básicamente la continuidad de este sistema secreto. La administración fiscal en Europa tendrá una mejor fotografía pero no podrán denunciar los acuerdos fiscales alcanzados en otros países", dijo a AFP Tove Ryding, especialista de fiscalidad para la ONG Eurodad. "No creemos que se obligue a las multinacionales a pagar más impuestos en Europa", agregó destacando que los acuerdos serán "secretos para el público". "No se nos permitirá saber cuánto pagan las multinacionales", lamentó.

El acuerdo alcanzado entre los 28 interviene al día siguiente de que la OCDE, el club de economías desarrolladas, anunciara el lunes un muy esperado plan para eliminar los vacíos jurídicos que permiten a las multinacionales evitar impuestos en los países donde operan y que privan a los erarios de por lo menos 100.000 millones de dólares al año. La OCDE calcula que esta "optimización fiscal" ocasiona a los erarios públicos una pérdida recaudatoria de 100.000 millones a 240.000 millones de dólares al año, o de un 4% a un 10% de los impuestos corporativos.

AFP