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El primer ministro Edi Rama sonríe durante una entrevista con la AFP antes de un mitin de campaña, el pasado 21 de junio en Durres (Albania)

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Albania celebrará este domingo unas elecciones legislativas que quiere tranquilas, sin las acusaciones de fraude ni las protestas de los últimos años, en un intento de acelerar su proceso de adhesión a la Unión Europea.

El Partido Socialista (PS) del actual primer ministro, Edi Rama, de 52 años, y el Partido Democrático (derecha) de Lulzim Basha, de 43 años, están empatados en los sondeos, con una pequeña ventaja para el primero.

Los colegios electorales abrirán el domingo a las 05H00 y hasta las 17H00 GMT para elegir a 140 diputados, con la presencia de 3.000 observadores, 300 de ellos extranjeros.

En 2009, Rama y su partido denunciaron fraudes electorales y organizaron grandes manifestaciones en las calles. En 2011, tres de sus partidarios murieron por disparos.

En 2013, cuando ganaron los socialistas, la derecha liderada por Sali Berisha reconoció su derrota, pero hizo todo lo posible para boicotear el parlamento, donde la violencia verbal y los insultos han sido moneda corriente en los últimos cuatro años.

Hasta hace un mes el nuevo líder de la derecha, Lulzim Basha, admirador de Donald Trump, amenazaba con boicotear el escrutinio del domingo, provocando la inquietud internacional.

"Edi Rama apoyó a un grupo de gente (...) que se apoderaron de la economía y a un grupo de criminales que se apoderaron del poder y han convertido a Albania en un almacén de la droga", dijo Basha a la AFP.

"Jamás respondo a mis opositores en una lengua que me es extranjera", responde Edi Rama a la AFP. "Es un líder de la oposición que no está preparado para el desafío de dirigir el país, eso es todo". En sus mitines, Rama define a su adversario como "una sandía que hay que abrir para ver si está madura o no".

A pesar del tono de estas declaraciones, según el politólogo Skender Minxhozi, esta campaña ha sido la primera "en que los dos grandes partidos han prácticamente abandonado las armas". En las calles "no hay grandes banderolas, no hay carteles, no hay banderas", indica el analista.

Ardian Civici, otro observador político, augura que incluso es posible "una gran coalición entre el Partido Socialista y el Partido Democrático". Esa configuración permitiría evitar negociaciones con el Movimiento Socialista de Integración, el partido de Ilir Meta, elegido en abril presidente del país, un cargo principalmente honorífico.

A pesar de las rivalidades, Ardian Civici asegura que todos los partidos están de acuerdo en lo esencial, "la apertura de negociaciones de adhesión a la Unión Europea". Según Edi Rama, "la mayoría y la oposición pedirán juntas después de las elecciones la apertura de negociaciones con la UE".

Albania es uno de los países más pobres de Europa, con un salario medio de 340 euros mensuales. El desempleo ha llevado a miles de personas, en particular a los jóvenes, a abandonar el país. Frente a los 2,9 millones de albaneses que viven en el país, 1,2 están en el extranjero, un récord mundial.

Albania es candidata a entrar en la UE desde 2014 pero es una perspectiva muy lejana todavía. Según el último informe de la Comisión Europea, el país tiene instituciones judiciales "lentas e ineficaces" y "continúa prevaleciendo la corrupción".

AFP