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El ministro de Economía francés, Bruno Le Maire (izq), estrecha la mano de su homólogo alemán, Wolfgang Schäuble, durante una reunión del Eurogrupo el 10 de julio de 2017 en Bruselas

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El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, urgió este lunes a revisar las normas bancarias europeas, en un momento de críticas de algunos países a los recientes rescates de bancos italianos.

"A la luz de los últimos casos, debemos examinar concretamente si nuestros instrumentos son suficientes, si son los buenos y qué más podemos hacer", dijo el influyente ministro germano a su llegada a una reunión con sus pares de la zona euro en Bruselas.

A finales de junio, Bruselas permitió a Roma el rescate de las actividades sanas de dos pequeños bancos italianos, el Veneto Banca y la Banca Popolare di Vicenza, por unos 17.000 millones de euros (19.000 millones de dólares).

El ejecutivo comunitario dio además la semana pasada su visto bueno definitivo al plan de reestructuración del Gobierno italiano del Banco Monte dei Paschi di Siena (BMPS), por 5.400 millones de euros.

Schäuble lamentó las diferencias existentes entre las reglas nacionales sobre quiebras bancarias y las europeas. "Tenemos que discutir sobre cómo podemos cambiarlo en el futuro", agregó el ministro de la primera economía de la zona euro.

Sin embargo, muchos consideran que estos rescates se adoptaron en contra de las normas de la UE, destinadas a proteger a los contribuyentes de acabar pagando el precio de los fracasos bancarios.

"Necesitamos que finalmente todo el mundo siga las reglas", dijo el ministro austriaco de Finanzas, Hans Jörg Schelling, quien reclamó una discusión sobre los casos italianos, donde el derecho nacional prevaleció sobre las reglas europeas.

A principios de junio, la UE inauguró con el español Banco Popular el mecanismo instaurado para rescatar a entidades bancarias sin recurrir a dinero público, como sí se hizo tras el estallido de la crisis financiera en 2008.

En la noche del 6 de junio, el Banco Santander adquirió así por un euro simbólico al Popular, que en cuestión de una semana había perdido la mitad de su capitalización en la Bolsa de Madrid por las dudas sobre su solvencia.

A su llegada al Eurogrupo, el ministro de Economía español, Luis de Guindos, subrayó que el caso del Popular es distinto al de los bancos italianos, ya que en el primero no hubo "ningún tipo de inyección de dinero público".

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, estimó que "a la luz de los casos pasados, era necesario ver qué se debe ajustar", considerando al mismo tiempo que la unión bancaria europea funcionaba.

El ministro de Finanzas italiano, Pier Carlo Padoan, subrayó por su parte que la zona euro avanza "para construir una unión bancaria más sólida, en la que se podría trabajar con más tranquilidad".

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AFP