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El ministro argentino de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, en una rueda de prensa en Buenos Aires el 16 de diciembre de 2015

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Argentina cerró el miércoles cuatro años de restricciones cambiarias impuestas para frenar la fuga de divisas, además de liberar y unificar el mercado de cambio en una medida que trae consigo una devaluación implícita.

"Estamos muy contentos de poder anunciar el fin del cepo cambiario", dijo el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, en una rueda de prensa en el ministerio de Economía, en alusión a los límites a la compra de dólares impuestas en 2011 y que, según él, "ahogó la economía" argentina.

El ministro aseguró que "están dadas las condiciones" para tomar esta medida ampliamente esperada por el sector empresarial, el campo y los mercados y que fue una de las promesas de la campaña electoral que llevó a la presidencia a Mauricio Macri.

Prat-Gay agregó que a partir del jueves "va a haber un tipo de cambio único" y afirmó que "va a haber una 'flotación sucia'" de la moneda.

Precisó que las personas y empresas podrán comprar hasta dos millones de dólares por mes sin control.

"El precio del dólar lo va a decidir mañana el mercado. Pero también va a haber un Banco Central con las herramientas necesarias para intervenir si el dólar sube mucho o baja mucho", precisó.

Estimó que ingresarán a las arcas "entre 15.000 y 25.000 millones de dólares en las próximas cuatro semanas en Argentina", superior al colchón de 10.000 millones que se estimaba necesarios para poder liberar la compra y venta de la divisa.

Ante la ansiedad, el ministro no quiso hacer una estimación de cual será el nuevo valor del dólar. Solo remitió a un valor aproximado del cambio conocido en el mercado local como "contado con liquidación" que al día de hoy figuraba a 14,25 contra 9,84 pesos en el mercado oficial.

Prat-Gay aseguró que "desde que se instaló el cepo hubo una devaluación de 230%".

Enfatizó que se van a eliminar "las trabas y el que quiera importar lo hará y el que quiera exportar lo hará libremente", dijo.

El ministro destacó que "el objetivo del año próximo es lanzar un acuerdo amplio con todos los sectores de la economía para cuidar el empleo y el salario".

La devaluación en ciernes es vista con alarma por sectores sindicales ante el temor de un aumento de precios generalizado, en el marco de una inflación anual del 30%.

"No se trata del fin del cepo sino de una brutal devaluación que va a triplicar las ganancias de los exportadores mientras se licuan los salarios de los trabajadores", afirmó el diputado Edgardo Depetri del partido opositor Frente para la Victoria.

- Normalización como meta-

"Argentina está normalizando su situación financiera interna y situación financiera internacional", apuntó Prat-Gay.

El fin del control de cambio y la reunificación del mercado de cambios era una de las promesas centrales de Macri en la campaña electoral de este empresario liberal de derecha que sucedió a la centroizquierdista Cristina Kirchner (2007-2015) que continuó medidas proteccionistas como legado de su esposo y expresidente Néstor Kirchner (2003/2007).

"Es lo que esperaba el mercado, una eliminación total del cepo", dijo el economista Fausto Spotorno.

Las nuevas medidas se aplican en una economía estancada, y una inflación que las consultoras privadas calcularon en más de 25% para este año y una cifra superior al 35% para 2016 en caso de devaluación.

- Presiones -

De acuerdo a analistas financieros, estos últimos meses, cada día que pasaba con el control cambiario se estaban perdiendo un promedio de 200 millones de dólares diarios por los ahorradores y el gasto en tarjetas de crédito que conllevó una gran demanda de divisas por turismo en el exterior.

La demanda de dólares y el cumplimiento de los pagos de la deuda provocaron una caída en las reservas del Banco Central de 34.000 a unos 24.000 millones de dólares en los últimos cuatro meses.

Para poder levantar el "cepo", y autorizar así de nuevo las ventas de dólares a empresas y grandes grupos económicos, Prat-Gay y Federico Sturzenegger, presidente del BCRA, aceleraron en los últimos días las negociaciones con bancos y cerealeras exportadoras para conseguir préstamos y liquidaciones anticipadas de ventas al exterior.

"Estamos trabajando para conseguir varias vías de financiamiento al mismo tiempo", dijo el ministro.

AFP