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Unos operarios retiran en camilla un cadáver cubierto por una manta este martes 6 de junio en Brighton, el suburbio de Melbourne donde se produjo la toma de un rehén por un supuesto yihadista

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El grupo Estado Islámico (EI) reivindicó su responsabilidad en la toma de rehén en Australia durante la cual una mujer fue retenida y tres agentes resultaron heridos, un ataque que la policía está tratando como un "incidente terrorista" y que el primer ministro condenó como un crimen "cobarde".

Un hombre de origen somalí fue abatido en el enfrentamiento con la policía después de que el atacante tuviera retenida durante varias horas a una chica de compañía en un edificio residencial de Melbourne.

La policía fue alertada de que se escuchaban explosiones en un edificio de Brighton, un barrio al sur de Melbourne. Al llegar al lugar, encontraron en la entrada del edificio el cuerpo de un hombre que fue identificado como un australiano de origen chino, pero cuyo nombre no ha sido difundido.

La víctima, que presentaba una herida de bala, trabajaba como portero en el edificio. El sospechoso se había apostado con su rehén pero finalmente salió del edificio, la mujer pudo escapar, pero en el tiroteo en el que el autor resultó abatido, también fueron heridos tres policías.

La policía informó de que el sospechoso había hecho declaraciones relativas a "Al Qaida" y que llamó a televisiones locales para hacer comentarios similares y que supuestamente dijo: "Esto es por el EI, por Al Qaida".

La policía australiana dijo este martes que la toma de rehén está siendo tratada como un "incidente terrorista", después de que el grupo yihadista reivindicara su responsabilidad. "Estamos abordando esto como un incidente terrorista", dijo el jefe de policía del estado de Victoria, Graham Ashton.

"Todavía no hay nada que indique que recibió un mensaje desde el extranjero, pero todavía es pronto. Tenemos material incautado. Lo vamos a revisar y trabajar", agregó. El funcionario añadió que es posible que el atacante haya utilizado a la mujer como rehén para atraer a la policía.

El organismo de propaganda del EI, Amaq, reivindicó la responsabilidad del grupo. "El autor del ataque de Melbourne en Australia es un soldado de Estado Islámico y llevó a cabo el ataque en respuesta a los llamados a tener como objetivos a ciudadanos de la coalición", que lucha contra la organización.

Ashton dijo que todavía no se sabe si el ataque fue planificado o fue improvisado en el momento y agregó que el EI "siempre tiene la tendencia de lanzarse y reivindicar su responsabilidad cada vez que pasa algo".

Las autoridades identificaron al hombre abatido como Yacqub Khayre, de 29 años. Hijo de una pareja de refugiados somalíes, estaba fichado por la policía y tenía un historial criminal.

Fue juzgado pero después liberado acusado de formar parte de un complot para atacar las barracas de Holsworthy, una importante base militar en Sídney en 2009.

Después fue encarcelado por intento de agresión y por haber intentado causar un incendio y obtuvo la libertad condicional el año pasado. Para el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, esto es preocupante dado su historial y dijo que iba a realizarse una revisión.

- 'Fue aterrador' -

Los testigos indicaron que la situación fue aterradora y que se oyeron muchos disparos. "Me dijeron que había habido una explosión cerca de las 16h locales. Me quedé ahí un rato y oí disparos, cerca de diez tiros, y nos dijeron que era una toma de rehenes", contó a la cadena ABC Will Reid. "Fue aterrador, uno no esperaría nunca que esto pase en Brighton", afirmó.

La vida de los policías heridos no corre peligro. El primer ministro Turnbull dijo que el ataque demuestra la necesidad de estar siempre vigilante. "Este ataque terrorista fue perpetrado por un criminal conocido, un hombre que fue liberado recientemente con libertad condicional, es un crimen impactante y cobarde", agregó.

El lunes, durante una reunión en Australia con el jefe del Pentágono, Jim Mattis, y el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, sus homólogas australianas, Marise Payne y Julie Bishop, advirtieron sobre la amenaza que supone el retorno de yihadistas que hayan combatido en el extranjero.

Los combatientes del EI "van a volver con conocimiento bélicos, van a volver con una ideología reforzada, van a volver con rabia, frustrados y necesitamos ser conscientes de esto", dijo la ministra Payne.

"La amenaza global del terrorismo está siempre evolucionando y hemos visto ataques brutales en varias ciudades europeas, hemos desbaratado ataques aquí en Australia", dijo Bishop.

Las autoridades australianas afirman haber impedido 12 ataques en su territorio desde septiembre de 2014, en operativos en los que hay 61 inculpados. Sin embargo, el país ha sido golpeado por cuatro ataques, incluyendo el asesinato de un policía en Sídney en 2015.

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