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Varios productores argentinos regalan bananas durante una protesta en la Plaza de Mayo en Buenos Aires, el 2 de agosto de 2017

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Más de 30.000 kilos de bananas regalaron el miércoles productores agrícolas de Argentina indignados por las importaciones de plátanos, en una protesta que congregó en la Plaza de Mayo del centro de Buenos Aires a miles de personas en largas filas.

Agricultores de las empobrecidas provincias productoras del norte del país bautizaron "Bananazo" a esta manifestación de reclamo al gobierno del presidente Mauricio Macri.

"¡No podemos comercializar porque los productores extranjeros están inundando los mercados!", exclamó en tono airado Gladys Asselborn, dirigente de la Federación Agraria (pequeños y medianos productores) de la provincia de Formosa, en declaraciones a la AFP.

Los plátanos argentinos compiten de hecho con los frutos que llegan de Paraguay y Ecuador, entre otros países productores.

Asselborn fue una de las organizadoras del reclamo. El resto de los distritos "bananeros" son Salta, Jujuy y Misiones, provincias del norte del país cuyas economías tienen una fuerte raíz agrícola.

En medio de la multitud que esperaba con paciencia su turno para recibir una bolsita con los plátanos, Horacio Bonjom dijo a la AFP que los supermercados "venden a 20 o 25 pesos (1,1 o 1,3 dólares) el kilo de bananas pero a los productores les pagan 1,50 pesos el kilo".

En Argentina un tercio de la población es pobre, según cifras oficiales, y el desempleo aumentó en torno al 10% en un año y medio. El consumo baja cada mes debido a que los salarios no reajustan por inflación, que las consultoras privadas calculan en más de 20% para 2017.

"A mi me da un poco de vergüenza venir a pedir, pero la fruta me sale cara. La vergüenza es el precio de la banana en el mercado", dijo Bonjom.

Asselborn precisó que "en estos días, los de máxima producción, se están tirando unas 22 toneladas de bananas a diario porque no se pueden vender".

"¡Lo único que pedimos es que no se importen bananas cuando vendemos nuestros productos (invierno austral)!", dijo en rueda de prensa Carlos Cantón, dirigente también de la Federación Agraria formoseña.

Para el resto del año, los productores no ponen reparos a las importaciones que sirven para cubrir eventual demanda insatisfecha.

La protesta se realizó a 10 días de las elecciones primarias y obligatorias para consagrar candidatos a las legislativas de medio término del 22 de octubre.

Los productores norteños denuncian también haber sufrido quebrantos por las inundaciones y heladas invernales, sin ser incluidos en programas oficiales de ayuda para la emergencia.

La política de apertura importadora es uno de los ejes del modelo económico implantado por Macri en 18 meses de gobierno.

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AFP