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Un rebaño de ovejas pasta cerca del pueblode McFarland en el Valle Central de California, el 24 de agosto de 2016

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California espera este fin de semana su peor tormenta de lluvia en 10 años, tras las abundantes precipitaciones registradas desde el inicio del invierno boreal, lo que puede significar un respiro tras seis años de sequía récord.

Los servicios meteorológicos advirtieron que un verdadero "río atmosférico", con hasta 36 horas de lluvias y nieve masivas, se abatirá sobre este estado del oeste de Estados Unidos durante el fin de semana, donde rara vez se han visto lluvias en los últimos seis años.

¿Se trata de la tormenta del decenio? "Sí, de ese nivel de magnitud", reconoció Andy Morin, hidrólogo del Servicio Nacional de Meteorología (NWS/NOAA), al ser preguntado por la AFP.

"El inicio de invierno muy húmedo perjudica realmente a la sequía [...] es un buen cambio", reconoció, aunque, según él, es "aún demasiado pronto en la temporada" como para cantar victoria.

Los californianos, que llevan dos años con restricciones en el consumo de agua y que, en algunos casos, han tenido que sacrificar sus jardines, se preparan ahora para enfrentar crecidas, deslizamientos de tierra, caídas de árboles y avalanchas.

La amenaza es especialmente fuerte para las regiones afectadas por incendios en los últimos años, donde la vegetación desapareció y los terrenos quedaron desnudos.

Las autoridades locales y federales tendrán que trabajar a marchas forzadas todo el fin de semana para vigilar los diques de algunos cursos de agua, armar muros de sacos de arena y evacuar zonas peligrosas.

Se teme que se generen dantescos atascos, además de cortes parciales de rutas; y puede que las estrellas de Hollywood tengan que recorrer la alfombra roja de los Globos de Oro el domingo bajo lluvias torrenciales.

- Un golpe a la sequía -

El "río atmosférico" puede alcanzar el estado de Oregón, al norte de California, y podría afectar una parte de Nevada.

En términos generales, el inicio del invierno fue especialmente lluvioso en el conjunto del Oeste estadounidense, señaló Andy Morin.

El mes de diciembre ya fue muy húmedo, con precipitaciones en las montañas del norte de California -cruciales para surtir agua a todo el estado- e incluso se logró un récord en 30 años, para felicidad de los esquiadores.

En la región agrícola del centro de California, donde la gestión del agua se ha convertido en una cuestión espinosa, no había llovido y nevado tanto desde hacía 10 años. Ello ayuda a reconstruir las reservas y la capa de nieve que, al fundirse en primavera, alimenta ríos y capas freáticas que se secaron.

Las precipitaciones "superan las medias históricas", "estamos camino de un año récord si sigue lloviendo y nevando tanto", precisó Doug Carlson, portavoz del departamento californiano de recursos de agua.

Morin apuntó que muchas de las 150 reservas de agua de California "están llenas hasta la mitad o dos tercios, el nivel máximo tolerado" para mantener un margen de seguridad frente al riesgo de inundación.

No obstante, el departamento californiano del agua se mostró prudente: "La sequía no ha terminado", y el invierno acaba de comenzar, aseguró Doug Carlson.

Por su parte, el meteorólogo de la Agencia Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), Alan Haynes, remarcó que la capa de nieve en lo alto de las montañas californianas es "inferior a las medias" históricas, aunque sea mucho más espesa que en los últimos años.

"Muchas capas freáticas tardarán años en reconstituirse", añadió.

"Estamos en una buena tendencia", pero "algunos climatólogos dicen que se necesitará más de un invierno húmedo para dejar atrás" la sequía, insistió Carlson.

"California sigue en la categoría de estados con déficit de agua", concluyó Andy Morin.

AFP