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Unos combatientes leales al presidente yemení posan delante de un tanque en la ciudad de Mokha, en el oeste del país, en su avance para intentar expulsar a los rebeldes hutíes el 11 de febrero de 2017

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Cerca de 45.000 civiles han huido de los combates de la región de Mokha, en el suroeste de Yemen, y corren peligro de tener que volver a huir por la batalla que hace estragos frente a las costas del mar Rojo, según la ONU.

"Cifras recogidas por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) muestran que cerca de 45.000 personas han huido en estas últimas semanas de Mokha y de Dhubab", otra ciudad costera, declaró a la AFP la portavoz de ACNUR para Yemen, Shabia Mantoo.

Se trata de un neto aumento respecto a la cifra de 34.000 desplazados desde enero, según los datos publicados por la agencia el 10 de febrero.

Entre los civiles obligados a huir, muchos han tomado el camino hacia las provincias de Ibb, en el noreste, y de Hodeida, en el norte, donde se encuentra el mayor puerto yemení en el mar Rojo.

"Unas 8.000 personas huyeron hacia Hodeida, sin el más mínimo equipaje", dijo Shabia Mantoo.

Las fuerzas gubernamentales yemeníes, apoyadas por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, lanzaron a principios de enero una vasta ofensiva para arrebatar a los rebeldes chiitas hutíes, acusados de contar con el respaldo de Irán, todas las zonas costeras del oeste de Yemen.

La ciudad de Mokha, importante puerto en el mar Rojo, fue retomado a principios de febrero por las fuerzas progubernamentales, que expulsaron a los rebeldes hutíes en violentos combates, dejando cientos de muertos de un bando y del otro.

Los combates siguen sin embargo azotando el este de Mokha y más al norte, donde las fuerzas progubernamentales intentan avanzar hacia la provincia de Hodeida y la ciudad del mismo nombre.

AFP