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El primer ministro británico, David Cameron (I), saluda al presidente chino, Xi Jinping (D), ante la residencia oficial, en el número 10 de Downing Street, en el centro de Londres, el 21 de octubre de 2015

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La estatal china CGN se comprometió el miércoles a financiar un tercio de una central nuclear en el Reino Unido, que será construida por la francesa EDF.

El acuerdo, por un monto total de 18.000 millones de libras (USD 28.000 millones, 24.500 millones de euros) se firmó en Londres, en presencia del primer ministro David Cameron y del presidente chino Xi Jinping, en el segundo día de su visita al país europeo con fuerte contenido económico.

Ambos países firmaron acuerdos comerciales y financieros por un total de 40.000 millones de libras.

Se trata de la primera incursión de una empresa estatal china en un sector tan estratégico de un país occidental, y de la primera central de producción de energía nuclear que el Reino Unido construirá en dos décadas, con el fin de empezar a renovar un parque vetusto.

Estará situada en Hinkley Point, en el sudoeste de Inglaterra. Constará de dos reactores EPR (de agua presurizada de tercera generación), considerados como los más avanzados y seguros del mundo.

La central debería entrar en operaciones en 2025, dos años después de lo que se preveía hasta ahora, indicó EDF.

CGN (China General Nuclear Power Corporation) financiará un tercio de la inversión (6.000 millones de libras) y EDF los dos tercios restantes. La firma francesa no excluye la llegada de otros capitales, aunque sin perder la mayoría del 50% del accionariado.

La decisión final debe tomarse en las próximas semanas, como último paso para cerrar todas las puntas del proyecto.

"Todas las condiciones están dadas y el proyecto podrá avanzar rápidamente, a condición de que tengamos el acuerdo final de inversiones en las próximas semanas", declaró Vincent de Rivaz, director de la filial británica de EDF.

Los dos grupos también decidieron asociarse para la eventual construcción de otros dos reactores EPR en Sizewell (en Suffolk, este de Inglaterra), con 80% de capitales de EDF y 20% del grupo chino.

EDF se comprometió además a respaldar los planes de CGN para poder construir una central con su propia tecnología, de tipo Hualong, en la zona de Essex, en la costa este de Inglaterra.

El gobierno británico optó por un fuerte desarrollo de la energía nuclear como alternativa a las energías fósiles, contrariamente a Alemania, que empezó a desmantelar su sector nuclear después del desastre de la central japonesa de Fukushima en 2011.

El departamento británico de Energía y Clima indicó que el proyecto creará 25.000 puestos de trabajo y que la central abastecerá de electricidad a seis millones de hogares.

- Acuerdos por 40.000 millones de libras -

La visita de cuatro días de Xi Jinping ofrece la ocasión para firmar acuerdos comerciales y de inversiones por 40.000 millones de libras (54.600 millones de euros, USD 61.900 millones), según anunció Cameron.

La suma es superior a las expectativas iniciales de 30.000 millones de libras.

"Los acuerdos concluidos durante esta visita refuerzan una asociación que se desarrolla", se congratuló Cameron en un discurso ante numerosos empresarios chinos y británicos, al margen de esta visita de Estado de cuatro días, la primera de este nivel en una década.

Cameron destacó otros contratos en el sector del petróleo y gas que involucran al gigante petrolífero BP por unos 12.000 millones de libras, la creación de una empresa binacional de cruceros Carnival por 2.600 millones de libras con el objetivo de construir los lujosos barcos, y acuerdos sobre un monto de 1.400 millones de libras para el constructor automotriz y motorista Rolls-Royce.

El gobierno conservador británico hizo una fuerte apuesta por China, pese a la ralentización actual del país comunista asiático. Una apuesta que busca oportunidades mucho más allá de los tres sectores -industria pesada, textil y electrónica- que en las últimas décadas catapultaron a China al rango de segunda economía mundial.

Xi fue recibido con toda la pompa de una visita de Estado, que incluye el tradicional paseo en Carroza con la reina Isabel, pese a las críticas por haber dado semejante primacía a los intereses económicos por encima de cualquier preocupación por la situación de los derechos humanos en China.

El banco central chino lanzó desde Londres su primera emisión en el extranjero de bonos nominados en yuanes. Y los bancos centrales de los dos países ampliaron un acuerdo de facilitación del comercio bilateral.

El gobierno británico anunció por otra parte una reducción drástico de los costes de visado para turistas chinos, a fin de alentarlos a venir a hacer sus compras en Londres, Oxford o Bath.

El grupo chino Geely, propietario del fabricante de los célebres taxis negros londinenses, presentó durante la visita de Xi un nuevo modelo de vehículo sin emisiones contaminantes.

AFP