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Con la muerte de Toto Riina se cierra una era para la Cosa Nostra

Gaspare Mutolo, de 77 años, mafioso "colaborador de la justicia" desde 1991, habla sobre su experiencia con el capo siciliano Toto Riina, el 17 de noviembre de 2017 en Roma afp_tickers
Este contenido fue publicado el 17 noviembre 2017 - 18:37
(AFP)

Con la muerte de Toto Riina, el "capo de los capos", se cierra una era para la temida Cosa Nostra y aunque la organización criminal siciliana ya no es la misma y ha cedido protagonismo, la mafia sigue vive en Italia y el mundo.

"Sí, se cierra una era, la de las matanzas, pero las organizaciones mafiosas siguen operando en todo el territorio, por lo que hay que seguir luchando con atención y eficacia", reconoció este viernes Federico Cafiero de Raho, recién designado procurador antimafia de Italia.

La muerte este viernes a los 87 años en la cárcel de uno de los mayores criminales de Italia -que desafió en los años 90 al Estado con métodos terroristas, ordenó la muerte de los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino y sembró terror con atentados en Roma, Florencia y Milán- deja muchos interrogantes.

"Se llevó muchos secretos. Se fue en silencio", comentó a la prensa Giuseppe Costanza, el conductor de Falcone y la única persona que sobrevivió al atentado, quien junto con la hermana de Falcone, Maria, no quiere olvidar ni perdonar.

Veinticinco años después de esos terribles episodios, que marcaron la historia reciente de Italia y de la Cosa Nostra, generando incluso su declive, el país entero se pregunta sobre las complicidades y ramificaciones que aún hoy en día gozan las organizaciones criminales.

"Esas sangrientas matanzas dejaron cientos, quizás miles de muertos, primero con Kalashnikovs, luego con bombas, por lo que la mafia dejó de ser lo que era", explicó el estudioso de asuntos de mafia Attilio Bolzoni.

"Mi padre, Pablo Escobar, se inspiró en Riina, en sus métodos violentos y el deseo de suplantar al Estado", reconoció Juan Pablo Escobar, el hijo del traficante colombiano al presentar este año uno de sus libros en Roma.

Capturado y encarcelado en enero de 1993 después de más de veinte años prófugo, 'La Bestia', como apodaban a Riina por su brutalidad, no logró detener el debilitamiento gradual de Cosa Nostra con la llegada de la Camorra, la mafia napolitana y sobre todo la 'Ndrangheta, la mafia calabresa y sus conexiones con Colombia para el lucrativo tráfico de droga.

- "Los arrepentidos" -

La llamada "sociedad honorable" fue minada también por los "arrepentidos", cuyos testimonios fueron decisivos.

"Cosa Nostra es una organización muy estructurada, funciona como una monarquía absoluta. Mientras el rey esté vivo, no se habla del heredero", explicó el magistrado antimafia Maurizio de Lucia.

"Aún en la cárcel, Riina contaba dentro de la mafia. Si daba una orden realizable, entonces se cumplía", contó este viernes en una charla con la prensa Gaspare Mutolo, de 77 años, "colaborador de la justicia" desde 1991, quien apareció siempre con un pasamontañas.

Los testimonios de los llamados "pentiti", los arrepentidos, permitió desbaratar parte de la organización gracias a sus confesiones a cambio de reducción de sentencias y protección personal.

Entre los nombres más citados para tomar el control de la Cosa Nostra figura Matteo Messina Denaro, un amante del lujo y las mujeres de 55 años, cuyas inversiones se expanden a toda la península.

Acusado de varios asesinatos, incluido el de un rival de Toto Riina, Messina huye de la justicia desde hace más de 20 años.

"La organización ha evolucionado mucho y más que la violencia le interesa los negocios lucrativos (...), infiltrar el Estado, participar en licitaciones públicas", explicó Giovanni Russo, procurador antimafia adjunto .

"Hoy muere el protagonista de una época, pero la era actual, incluso si es menos ruidosa y sangrienta, no deja de ser peligrosa porque la mafia sabe cómo cambiar", resumió el ministro italiano de Justicia, Andrea Orlando.

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