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El rey de Marruecos, Mohamed VI, llega de visita a la presidencia francesa, el pasado 2 de mayo en París

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Marruecos y Holanda están enzarzados en una disputa diplomática desde que el primero llamó a consultas a su embajador en protesta por la no extradición de un marroquí, una medida "incomprensible e inútil" ,según La Haya.

Rabat decidió el sábado llamar a consultas "inmediatamente" a su embajador en La Haya para exigir la extradición de un marroquí que tacha de "traficante conocido" y ha dejado caer que tomará represalias si no se satisface su demanda.

Los ministros holandeses de Exteriores y de Justicia reaccionaron en un comunicado conjunto.

"Holanda está determinada, ahora y en el futuro, a colaborar eficazmente con Marruecos en el marco de los acuerdos internacionales y en el respeto del estado de derecho", afirman, tildando la reacción de Rabat de "incomprensible e inútil".

Según Rabat, Said Chaou es objeto de dos órdenes de detención internacionales emitidas por la justicia marroquí por "asociación de malhechores" desde 2010 y "tráfico internacional de estupefacientes" desde 2015.

Según la orden de 2015, de la que la AFP obtuvo una copia, Chaou es sospechoso de tráfico de cannabis por lancha neumática entre el norte de Marruecos y el sur de España entre 2007 y 2010, y de haber pagado sobornos a un miembro de los servicios de seguridad marroquíes para que hiciera la vista gorda.

"Pese a que no es más que un 'traficante', se presenta como un líder político y un supuesto defensor de los derechos humanos", declaró a la AFP un responsable gubernamental marroquí.

La prensa marroquí afirma que este exparlamentario es favorable a la independencia del Rif, una región del norte de Marruecos que es escenario de un movimiento de revuelta popular desde hace casi ocho meses. Said Chaou colgó recientemente mensajes de apoyo a los manifestantes.

AFP