Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un ciclista pasa ante un cartel electoral de la coalición de Zoran Milanovic, 'Croacia está creciendo', liderada por el socialdemócrata, en Zagreb el 4 de noviembre de 2015

(afp_tickers)

Los croatas eligen el domingo un nuevo parlamento, en un contexto de crisis migratoria que los principales partidos han intentado explotar en detrimento de proponer medidas para relanzar la economía del país.

La oposición conservadora Unión Democrática Croata (HDZ) espera volver al poder en estas primeras elecciones legislativas desde la entrada de Croacia en la Unión Europea en 2013, aprovechando el balance moderado del gobierno de izquierda saliente y una situación de recesión casi permanente desde 2009.

La 'Coalición Patriótica' creada alrededor del HDZ, a la que los sondeos otorgaban una cómoda ventaja al día siguiente de la victoria de su candidata Kolinda Grabar Kitarovic en la elección presidencial de principios de año, se encuentra ahora empatada con la coalición 'Croacia está Creciendo', encabezada por el Partido Socialdemócrata de Croacia (SDP) del primer ministro saliente Zoran Milanovic. Para Milanovic, la aparición de la crisis migratoria a mediados de septiembre, cuando Croacia vio a 300.000 refugiados atravesar su territorio rumbo a Europa occidental, representó una ocasión para desviar la atención del fracaso del gobierno en la puesta en marcha de reformas indispensables para reactivar la economía.

"El gobierno ha tenido la suerte de ver como esta crisis dejaba en un segundo plano el resto de temas" del debate electoral, apunta el analista político independiente Davor Djenero.

El primer ministro saliente ha mostrado empatía con los migrantes, pero también firmeza con los países vecinos como Hungría, cuya decisión de cerrar su frontera condenó. Asimismo, criticó a Serbia por su manera de gestionar la crisis, mientras anunciaba que su prioridad era proteger los intereses nacionales de Croacia. "Milanovic parecía políticamente muerto hace seis meses tras un mandato que fue un fracaso total. Ahora parece haber resucitado políticamente, en cierta medida", estima Djenero.

- 'Crear empleos' -

La oposición y su líder Tomislav Karamarko, que llevaron a cabo una campaña electoral basada principalmente en la retórica nacionalista, también intentaron jugar la carta de los migrantes, pero sin mucho éxito.

"Fue interesante ver como los rivales intentaron explotar la crisis migratoria sin saber realmente qué actitudes acogerían bien los electores", explica Josip Glaurdic, especialista del sureste de Europa en la universidad de Cambridge.

En Zagreb, durante un mitin electoral del SDP, los asistentes armados de banderas croatas se mostraron sobre todo preocupados por el futuro económico de esta ex república yugoslava.

"La clave es crear empleos, hacer que los jóvenes se queden en el país", declaró Jelena, una cocinera de 31 años, en referencia a los miles de croatas que partieron al exilio estos últimos años para buscar trabajo en Europa occidental.

Las dificultades económicas de Croacia perduran. El desempleo ascendía en septiembre al 16,2% de la población activa y al 43,1% entre los jóvenes, mientras que la deuda pública ha alcanzado casi el 90% del PIB, lo que convierte la economía croata en una de las más pobres de la UE.

Aunque el PIB ha mejorado en los tres primeros trimestres de 2015, los analistas señalan que los dos principales candidatos en las legislativas no han ofrecido soluciones creíbles para reactivar de manera eficaz la economía, ni para resolver el problema que plantea una administración ineficaz y desproporcionada.

En este contexto, ninguna de las coaliciones favoritas parece poder alcanzar la mayoría absoluta el domingo, por lo que la designación del próximo gobierno quedaría en manos de los pequeños partidos.

"Gane quien gane, tendrá que hacer frente a tiempos difíciles", alerta Glaurdic.

AFP