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El embajador Terry Branstad habla durante la rueda de prensa que dio este miércoles 28 de junio en su residencia, en Pekín

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El nuevo embajador de EEUU en China reiteró este miércoles el "deseo" de que Liu Xiaobo, el premio Nobel de la Paz 2010, recientemente liberado, pueda viajar al extranjero para recibir tratamiento médico.

El embajador Terry Branstad, que conoce al presidente chino, Xi Jinping, llegó a Pekín al día siguiente del anuncio de la liberación de Liu Xiaobo, que padece un cáncer de hígado en fase terminal.

Liu Xiaobo se encuentra actualmente en libertad condicional e internado en un hospital de Shenyang (noreste del país).

"Por supuesto, nuestros pensamientos están con él y su mujer y estamos dispuestos a hacer lo que se pueda para ver si es posible" lograr que viaje al exterior, dijo el diplomático estadounidense en una conferencia de prensa en la residencia de la embajada.

"Como estadounidenses, desearíamos que tuviera la posibilidad de beneficiarse de un tratamiento en otro lugar si eso puede ayudarlo", agregó Branstad.

El Ministerio de Exteriores chino rechazó cualquier implicación de EEUU en el caso del opositor. "Liu Xiaobo es un ciudadano chino, por lo tanto, no vemos por qué tendríamos que discutir con otros países sobre la suerte de un chino detenido", declaró el portavoz del ministerio, Lu Kang.

Liu Xiaobo fue condenado en 2009 a 11 años de cárcel por "subversión" tras firmar la Carta 08 a favor de una democracia pluralista en China.

El abogado del disidente, Mo Shaoping, declaró a la AFP que, en teoría, las personas en libertad condicional no pueden viajar al extranjero. Sin embargo, dijo que habría una posibilidad si, como le prevé la ley china, Liu es considerado un "caso especial".

Este miércoles, Taiwán anunció que estaba dispuesto a recibir y otorgar tratamiento médico a Liu Xiaobo.

El diario Global Times, cercano al poder, consideró este miércoles que un exilio del disidente podría "alentar aún más los ataques de la opinión pública occidental contra China".

"Pero, por otro lado, Occidente se interesaría menos por él si se fuera de China", agregó el diario.

Terry Branstad, 70 años, ex gobernador del estado de Iowa, conoce al presidente chino desde 1985, cuando Xi Jinping, en aquel entonces joven dirigente provincial, hizo un viaje de estudios a EEUU.

AFP