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Un hombre protesta y pide la renuncia del alcalde de Roma Ignazio Marino el 8 de octubre de 2015

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El alcalde de Roma, Ignazio Marino, obligado a renunciar el jueves tras una serie de escándalos y presiones, denunció una conspiración para hacerlo caer y teme el regreso de prácticas mafiosas a la capital.

En una entrevista publicada por el diario La Stampa, Marino, elegido en 2013, decidió presentar su renuncia por una controversia sobre sus gastos de representación de 20.000 euros.

Las facturas de restaurantes pagados con la tarjeta de crédito de la ciudad para agasajar sacerdotes y diplomáticos, quienes desmintieron la invitación, fue la gota que llenó el vaso, pese a que había anunciado la devolución de todo el dinero.

"Si no eran las facturas habrían encontrado otra cosa, los calcetines con agujeros o me hubieran colocado cocaína en los bolsillos", comentó Marino en la entrevista.

Médico especializado en trasplantes, exsenador del Partido Demócrata (PD, izquierda), Marino fue elegido alcalde en julio del 2013 y desde entonces ha sido atacado por todos los frentes, personal, político, administrativo y judicial, si bien es considerado una persona honesta.

Hasta el papa Francisco le dio una estocada, que muchos piensan crucial para obligarlo a renunciar, cuando desmintió en pleno vuelo papal de regreso en septiembre pasado de Estados Unidos que lo hubiera invitado a participar en el Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia.

En un mensaje en su página de Facebook, Marino, actualmente uno de los políticos más impopulares de Italia, asegura que con su salida van a regresar las prácticas mafiosas en Roma.

"No escondo la sospecha de que con mi salida va a regresar esa lógica de gobernar que existía en el pasado (...), los mecanismos de corrupción que empleaba la mafia de la capital", aseguró.

El alcalde dimisionario, que permanecerá en el cargo por veinte días más para responder sobre los asuntos administrativos, tuvo que hacer frente en diciembre del 2014 a un gigantesco escándalo que reveló la existencia de una red criminal formada por empresarios y políticos de todos los partidos que desde hacía años se hacía con las licitaciones públicas.

- La quinta mafia de Italia: "mafia capital" -

La llamada quinta mafia de Italia, después de Cosa Nostra, Camorra, N'dranghetta y Sacra Corona Unita, ha sido uno de los mayores enemigos del alcalde.

La red criminal, bautizada por las jueces como "Mafia capital", amañaba las licitaciones para la gestión de los desechos, el mantenimiento de espacios verdes y la recepción de refugiados, sectores que se benefician de importantes fondos públicos que terminaban en los bolsillos de unos pocos.

El 5 de noviembre inicia el juicio a 59 acusados, del más de centenar de personajes investigados, entre ellos el exalcalde, Gianni Alemanno, de extrema derecha, quien gobernó del 2008 al 2013, acusado de corrupción.

Marino afirma que fue víctima de su deseo de "limpiar" la ciudad, poniendo fin a todos los contratos públicos sin licitación.

El alcalde atacó figuras "intocables", como el único dueño del vertedero de la capital o la agencia privada Romeo, que administraba los bienes raíces de la ciudad y que recibía 100 millones de euros al año por esa labor.

Para muchos romanos, Marino tuvo que renunciar agobiado por la incompetencia y las acusaciones por el mal manejo de la capital, cuyos habitantes están hartos de los retrasos en los transportes y la suciedad en las calles.

Su propio partido, el Partido Demócrata, dirigido por el jefe del gobierno italiano Matteo Renzi, también le dio la espalda.

La gestión de la capital italiana, una ciudad considerada ingobernable, es un reto para cualquier político, ya que hay que contar con notables dotes para mediar entre los poderes políticos que residen en ella, inclusive el Vaticano, valorizar y a la vez proteger su inmenso patrimonio arqueológico y artístico, y reglamentar unos habitantes famosos por su encantadora indisciplina.

En dos meses se abre al año santo proclamado por el papa Francisco, que va a atraer a cerca 20 millones de peregrinos, un flujo incesante de personas que la urbe debe administrar.

Otro reto que por ahora ha sido confiado al prefecto de Roma, Franco Gabrielli, en espera de las elecciones que deberán celebrarse en mayo del 2016.

Las encuestas dan como favorito al Movimiento Cinco Estrellas, conocido por su posición anti-sistema, liderado por el cómico Beppe Grillo y el primero en convertir el descontento hacia los políticos de siempre en un gran éxito electoral en 2013.

AFP