Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Cinta policial restringe el acceso a las escaleras mecánicas que llevan al área de recogida de maletas de la Terminal 2 del aeropuerto de Fort Lauderdale, en Florida, donde un veterano de guerra mató a cinco personas el viernes

(afp_tickers)

El veterano de la guerra de Irak Esteban Santiago compareció este lunes por primera vez ante un tribunal estadounidense por el ataque en el aeropuerto de Florida que dejó cinco muertos y seis heridos, y que puede llevarlo a ser condenado a pena de muerte.

El FBI no descartó un vínculo terrorista en la masacre perpetrada el viernes en el aeropuerto de Fort Lauderdale, 50 kilómetros al norte de Miami, aunque insistió en que el sospechoso parece haber actuado solo.

Santiago, de 26 años, llegó esposado y vestido de rojo al tribunal federal de Fort Lauderdale, donde la jueza Alicia Valle le explicó sus derechos y le asignó un abogado.

Al saludarlo tras entrar al tribunal, el acusado apenas respondió en un murmullo: "Buenas". En adelante, se limitó a responder con monosílabos las preguntas de la jueza.

"Usted cometió varias ofensas", le dijo Valle, enumerando las acusaciones de la fiscalía: emprender un acto de violencia en un aeropuerto, usar y llevar un arma en un crimen de violencia y causar la muerte de una persona a través de un arma de fuego.

En un estado donde se practica la pena capital, estos cargos conllevan sentencias máximas de cadena perpetua o condena a muerte, dijo el fiscal.

Santiago había comprado un billete de ida desde Alaska hasta Fort Lauderdale. Al llegar, en el área de recogida de equipajes del aeropuerto, recuperó su arma 9 milímetros y las municiones que había declarado y guardado en su maleta.

Luego abrió fuego y, cuando se quedó sin balas, se tendió en el suelo y pacíficamente se entregó a la policía.

De acuerdo a sus declaraciones este lunes en la corte, Santiago tiene de "cinco a 10 dólares" en su cuenta bancaria, carece de propiedades y quedó desempleado en noviembre.

Trabajaba en Anchorage, Alaska, como guardia de la firma de seguridad Signal 88, en la que ganaba unos 2.000 dólares al mes. Previamente trabajó 10 años en el ejército.

Exmiembro de la Guardia Nacional en Puerto Rico y Alaska, Santiago sirvió en Irak entre abril de 2010 y febrero de 2011. Terminó sus funciones militares en agosto.

La jueza Valle dictaminó que Santiago no puede pagar por su propia defensa y le asignó el abogado Robert Berube, quien al salir de la corte se negó a dar declaraciones a la prensa.

También fijó para el martes de la semana próxima la audiencia en la que se definirá si se le da la libertad bajo fianza y, para el lunes 23, una siguiente audiencia en la que se le leerán oficialmente los cargos.

- Apuntó a las cabezas -

Las imágenes divulgadas el domingo por TMZ muestran a Santiago vestido con una camisa azul y caminando por el terminal cerca de las cintas transportadoras de maletas. Con barba corta, lleva una prenda en la mano izquierda y no tiene ningún bolso consigo.

Después de pasar a algunas personas, toma con la mano derecha la pistola que tenía en la cintura. Dispara dos veces contra objetivos que no se ven en la imagen y luego empieza a correr.

Una persona aparentemente herida entra en el campo de la cámara y vuelve a salir. El estupor se apodera de todos. Una mujer se refugia detrás de un carrito de equipajes, otras se arrojan al suelo.

Santiago le dijo a los investigadores que había planeado el ataque. Disparó entre 10 y 15 veces "apuntando a las cabezas de sus víctimas", dijo el agente del FBI Michael Ferlazzo, según los documentos de la corte.

El pasado 7 de noviembre -mes en que quedó desempleado-, acudió a la oficina del FBI en Anchorage, donde dijo que la CIA controlaba su mente al obligarlo a mirar vídeos del grupo yihadista Estado Islámico, dijeron las autoridades. Esta "conducta errática" llevó a los agentes a enviarlo a una instalación médica para un examen de su estado mental, dijo el agente del FBI George Piro.

Según varios testimonios, incluyendo el de su hermano y de su tía, Santiago sufría problemas mentales.

"Algo tiene que cambiar", dijo al respecto el alguacil del condado de Broward, Scott Israel, a ABC en Miami. "La gente que sufre enfermedades mentales no debe ser autorizada, en mi opinión, a comprar o a tener armas en ningún momento".

Dos de los heridos continúan en cuidados intensivos mientras que los otros cuatro fueron dados de alta o se recuperan en el hospital, dijo el sheriff Israel a CNN.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP