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El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, y la canciller alemana, Angela Merkel, llegan a una rueda de prensa conjunta en Ankara el 8 de febrero de 2016

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El avance de las tropas del Gobierno sirio, que dejaba cada vez más sitiados a los rebeldes en Alepo, llevó a 30.000 personas a huir a la frontera con Turquía, que pidió ayuda a la OTAN para enfrentar la crisis migratoria.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, y la jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, pidieron la ayuda de la OTAN para frenar el flujo de migrantes que siguen llegando a Europa.

"Vamos a aprovechar el encuentro de los ministro de Defensa de la OTAN", el miércoles y jueves en Bruselas, "para hablar de las posibilidades y sobre en qué medida puede la OTAN ayudar a supervisar el mar, en apoyo al trabajo de Frontex y de los guardacostas turcos", declaró Merkel, de visita en Ankara.

Turquía y Alemania -que en 2015 recibió a más de un millón de refugiados, principalmente sirios, afganos e iraquíes-, han acordado "cooperar mejor", reiteró este lunes el primer ministro Davutoglu.

Turquía y la Unión Europea (UE) firmaron a finales de noviembre un "plan de acción" que prevé una ayuda europea de 3.000 millones de euros a las autoridades turcas, que a cambio deben controlar mejor sus fronteras y luchar contra los traficantes de personas.

Actualmente, cientos de refugiados se aventuran cada día desde las costas turcas para alcanzar las islas griegas del Egeo oriental, y desde allí proseguir hacia Europa central y del norte.

La travesía es sumamente peligrosa, y este lunes, al menos 27 personas, entre ellas 11 niños, murieron en un nuevo naufragio frente a las costas turcas, indicó la agencia Dogan.

Según datos publicados por la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), unos 68.000 migrantes lograron entrar en Grecia desde Turquía en lo que va de año.

Por su lado, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha dado cuenta de 284 muertos en esa ruta desde el 1 de enero.

En este contexto, la presión de la UE a Turquía para que abra sus puertas a los desplazados de Alepo ha irritado a los dirigentes turcos.

- '¿Nos toman por idiotas?' -

"Ustedes le piden a Turquía que contenga el flujo de refugiados hacia sus países, y ahora nos piden que abramos de par en par nuestras fronteras a los refugiados. ¿Nos toman por idiotas?", dijo indignado este lunes el vice primer ministro turco Yalçin Akdogan.

Una semana después de iniciarse una ofensiva del régimen sirio en la provincia de Alepo, con apoyo aéreo ruso, unas 30.000 personas esperaban este lunes ante el puesto fronterizo turco de Öncüpinar, indicó Davutoglu.

El vice primer ministro turco Numan Kurtulmus dijo que su país teme que los combates en Alepo provoquen una nueva oleada de hasta 600.000 desplazados, en un momento en que el país ya alberga a 2,7 millones de refugiados sirios.

Los desplazados, en buena medida mujeres y niños, seguían esperando en la frontera en condiciones muy precarias.

"Tenemos hambre y frío. La gente duerme en la calle", contó este lunes a la AFP Mohamad Rahma, de 15 años, que fue autorizado a entrar en Turquía tras resultar herido en los ojos durante un bombardeo ruso en la ciudad de Azaz.

"La situación es terrible. Lo están pasando mal con el frío", abundó un turco, Necati Yildiz, que tiene una hija bloqueada en Bab al Salama.

- Crímenes contra la humanidad -

Las tropas del régimen sirio, ayudadas por los bombardeos aéreos rusos, seguían avanzando este lunes en el norte de la provincia de Alepo. Ahora se dirigen a la ciudad rebelde de Tall Rifaat, situada a unos 20 km de la frontera turca, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La batalla de Alepo podría marcar un giro en el conflicto sirio, que en marzo cumplirá cinco años. La caída de la segunda mayor ciudad del país, dividida desde 2012, supondría un duro golpe para los rebeldes "moderados", que ya están teniendo dificultades en otros frentes.

El analista Fabrice Balanche estima que el Gobierno sirio busca "cerrar el acceso a la frontera turca para privar a los rebeldes de apoyo logístico".

En un momento en que el delegado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, intenta impulsar las negociaciones, Estados Unidos y Arabia Saudí anunciaron que impulsarán un alto el fuego durante la reunión que celebrará en Múnich el Grupo Internacional de Apoyo a Siria, compuesto por 17 países.

No obstante, Washington dio la bienvenida a la oferta saudí de desplegar fuerzas especiales para apoyar una posible operación en tierra dentro de Siria, dijo este lunes el ministro saudí de Relaciones Exteriores, Adel al Jubeir, tras una reunión con el secretario de Estado John Kerry.

"El Gobierno de Estados Unidos ha dado su apoyo y se mostró muy positivo respecto a la disposición del reino a aportar fuerzas especiales a una operación en Siria si la coalición internacional [que bombardea las posiciones de los yihadistas en Siria] así lo decide", declaró ante la prensa. "De modo que el reino será parte de ella", aseguró.

También este lunes, una comisión de Naciones Unidas denunció que las muertes masivas en las cárceles del régimen sirio constituyen un "exterminio" y un "crimen contra la humanidad".

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AFP