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El beneficio neto de CaixaBank crece cerca de un 29% en 2016

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual (d), y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar (d), anuncian los resultados anuales del banco en 2016, el 2 de febrero de 2017 en Barcelona afp_tickers
Este contenido fue publicado el 02 febrero 2017 - 09:17
(AFP)

CaixaBank, el tercer banco español por capitalización, anunció este jueves un beneficio neto al alza de casi el 29% en 2016, a más de 1.000 millones de euros, gracias a los ingresos obtenidos por sus participaciones en otras empresas, sobre todo Repsol.

El resultado neto es inferior a las previsiones de los analistas interrogados por el proveedor de informaciones financieras FactSet, que pronosticaban en promedio 1.190 millones de euros.

Hacia las 11H40 (10H40 GMT), las acciones subían un 1,26% en la Bolsa de Madrid, hasta 3,44 euros.

El incremento de los beneficios es principalmente el resultado de la cartera de participaciones (+43,3%, 828 millones de euros), gracias a "los mayores ingresos de Repsol", el grupo petrolero del que posee un 10%, explicó el banco en un comunicado.

Por el contrario, el producto neto bancario, que corresponde a la cifra de negocios de la entidad, retrocedió un 4,5% durante el año, hasta 4.157 millones de euros. Sufrió una "baja de la rentabilidad" por las débiles tasas de interés, indicó la nota.

Este factor también incidió en los ingresos por comisiones, que se sitúan en los 2.090 millones (-1,2%).

Ante las bajas tasas de interés, los clientes se han volcado a inversiones más lucrativas, como los seguros de vida, indicó en una rueda de prensa el director general de CaixaBank, Gonzalo Cortázar.

En el cuarto trimestre, el beneficio neto cayó cerca de un 77%, a 77.000 millones de euros, por una provisión de 110 millones de euros para hacer frente a reembolsos de tasas de interés indebidamente percibidas en el caso de las "cláusulas suelo".

En 2015, CaixaBank ya había provisto 515 millones.

La justicia europea condenó a finales de diciembre a los bancos españoles a reembolsar a sus clientes por estas cláusulas, consideradas abusivas.

Estas cláusulas, aplicadas sobre todo a créditos hipotecarios a interés variable (la mayoría de los préstamos en España) restringían la caída de las tasas hasta un determinado límite, incluso si se desplomaban los tipos bancarios.

El caso afecta a 1,5 millones de personas en España.

CaixaBank, con sede en Barcelona, registró en el año costes extraordinarios por 121 millones de euros, ligados a su plan de reestructuración, que incluye reagrupar sucursales y la salida de 500 de sus 32.500 empleados en España.

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