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El presidente del fondo público de pensiones de Japón, Norihiro Takahashi, posa en una entrevista con la AFP en Tokio, el 27 de junio de 2016

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El fondo público de pensiones de Japón negó este jueves una información que decía que este invertirá en Estados Unidos, en el marco de una iniciativa que el primer ministro, Shinzo Abe, quería presentarle al presidente estadounidense, Donald Trump, para fomentar el empleo.

La información, publicada este jueves por el diario económico Nikkei, fue vehementemente rechazada por el GPIF (Govern Pension Investment Fund), el más importante del mundo. "Eso no es verdad", reaccionó su director, Norihiro Takahasi, en un comunicado difundido por la cuenta oficial de Twitter del fondo.

"El GPIF invierte en una perspectiva a largo plazo, ante todo, en interés de los jubilados. No haremos ningún cambio en el contenido de nuestras operaciones a petición del Gobierno", subrayó.

"Nunca tomamos ninguna decisión de inversiones en el marco de un plan de recuperación de un Gobierno", insistió un portavoz entrevistado por la AFP en Tokio.

Por su parte, Nikkei afirmó, sin citar fuentes, que "el GPIF se propondrá como comprador de las obligaciones emitidas por las empresas estadounidenses para financiar proyectos de infraestructura".

Esta aportación del GPIF formaría parte de un programa más amplio, destinado a crear cientos de miles de empleos en EEUU, que Shinzo Abe mencionó el miércoles en el Parlamento, sin dar más detalles.

El principal portavoz del Gobierno, Yoshihide Suga, declaró que no se había decidido nada sobre el plan de cooperación que Abe espera presentar a Trump.

Japón, que ha estado en el blanco de ocasionales ataques de Trump por Twitter, en los que presionaba a las empresas estadounidenses y extranjeras a crear empleos en EEUU, ha puesto cuidado en mostrarse abierto a la cooperación con la nueva administración.

EEUU garantiza la seguridad de Japón y le protege con unas 47.000 tropas en el país, así como a través del llamado paraguas nuclear.

Abe se reunió con Trump poco después de que este resultara elegido en noviembre.

Volverán a encontrarse el 10 de febrero en Washington, mientras que algunos medios nipones apuntan que ambos podrían jugar al golf al día siguiente en Palm Beach, Florida, donde Trump tiene una residencia.

Los analistas japoneses advierten, sin embargo, de que las críticas de Trump contra Japón podrían volverse más severas después de que apuntara contra Toyota, en uno de sus virulentos tuits, por un proyecto de la compañía de construir una nueva fábrica en México.

Esta semana, Trump acusó a Japón de la devaluación de la moneda.

AFP