El argentino Rafael Grossi, elegido director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) el martes, será el encargado de comprobar sobre el terreno que Teherán aplique los puntos del acuerdo sobre su programa nuclear firmado en Viena en 2015, una tarea muy técnica pero decisiva.

- ¿Por qué el OIEA? -

Creado en 1957 y con sede en Viena, es la agencia de la ONU encargada de promover la tecnología nuclear con fines pacíficos. Con 171 países miembros, da trabajo a 2.500 expertos internacionales y se encarga de velar por el respeto del Tratado de No Proliferación (TNP) y de detectar eventuales programas militares clandestinos. Envía informes al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que pueden servir para adoptar resoluciones y sanciones. Fue galardonada con el premio Nobel de la Paz en 2005.

- ¿Cómo son las inspecciones? -

Las inspecciones del OIEA en Irán se rigen sobre todo por el Protocolo adicional al TNP, al que Teherán se suscribió de nuevo en el marco del acuerdo de Viena.

El OIEA también puede inspeccionar, incluso de forma inopinada, todos los sitios nucleares del país y cualquier instalación nuclear cuya actividad quiera comprobar.

Las autoridades iraníes se comprometieron a facilitar el control de las minas y las instalaciones de tratamiento de uranio, y a autorizar una vigilancia continua de la fabricación de centrifugadoras y lugares de almacenamiento.

Mientras que la República Islámica no suspenda este protocolo, los expertos del OIEA seguirán llevando a cabo sus inspecciones del mismo modo.

Irán se adhirió al Protocolo adicional en 2003, pero en 2006 lo denunció tras haber sido remitido al Consejo de Seguridad de la ONU por sus actividades de enriquecimiento de uranio.

- ¿Con qué medios cuenta? -

Según el OIEA, el personal dedicado al control de Irán, que se "duplicó desde 2013", efectúa un trabajo sobre el terreno que representa 3.000 días al año.

Cada día, se filman y analizan cientos de imágenes, lo que representa más de la mitad de las fotos que cada día recaba el OIEA en todo el mundo. Cada tres meses, se publica un informe sobre la aplicación del tratado por parte de la República Islámica.

Desde mayo, Teherán ha aumentado sus reservas de uranio enriquecido por encima del límite fijado por el acuerdo, según el OIEA, a un nivel superior del límite fijado, pero inferior al umbral necesario para un uso militar.

- ¿Qué presiones hay? -

El OIEA ha sido objeto de presiones por parte de Israel y de Estados Unidos, principalmente, a raíz de este dosier estratégico. Washington denunció de forma unilateral el acuerdo de Viena hace un año.

En septiembre de 2017, Nikki Haley, entonces embajadora estadounidense ante la ONU, cuestionó la eficacia de las inspecciones y consideró que el OIEA no podía intervenir "en todo momento, por todas partes".

Un año después, durante la Asamblea General de la ONU, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, exigió que el organismo inspeccionara "inmediatamente" un sitio que sería, según él, un lugar "de almacenamiento atómico secreto".

El OIEA respondió que no actuaba siguiendo las órdenes de ningún país miembro y que laboraba con total "independencia", quid de su "credibilidad".

Los otros países signatarios del acuerdo sobre el programa nuclear iraní han elogiado, hasta la fecha, la calidad del trabajo efectuado por el OIEA en Irán.

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