Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El papa argentino, sumamente sensible a este tema al ser hijo de emigrantes italianos, propone una serie de medidas concretas para aliviar la situación de los migrantes y refugiados

(afp_tickers)

El papa Francisco volvió a pronunciarse a favor de "acoger" e "integrar" a los migrantes y refugiados que huyen del hambre y la guerra, y condenó las "expulsiones arbitrarias" que aplican numerosos países ante el grave y creciente fenómeno.

En un mensaje que será pronunciado en enero en ocasión de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, divulgado este lunes, el papa argentino, sumamente sensible a ese tema por ser hijo de emigrantes italianos, analiza el tema y propone una serie de medidas concretas para aliviar la situación de los más afectados.

"Considerando el escenario actual, acoger significa, ante todo, ampliar las posibilidades para que los migrantes y refugiados puedan entrar de modo seguro y legal en los países de destino", explica en su mensaje.

"Sería deseable un compromiso concreto para incrementar y simplificar la concesión de visados por motivos humanitarios y por reunificación familiar. Al mismo tiempo, espero que un mayor número de países adopten programas de patrocinio privado y comunitario, y abran corredores humanitarios para los refugiados más vulnerables", recalca.

"Sería conveniente, además, prever visados temporales especiales para las personas que huyen de los conflictos hacia los países vecinos", afirma.

"Las expulsiones colectivas y arbitrarias de migrantes y refugiados no son una solución idónea, sobre todo cuando se realizan hacia países que no pueden garantizar el respeto a la dignidad ni a los derechos fundamentales", subraya.

En el texto, el papa no se refiere a un país o región en particular, si bien se sabe que el fenómeno afecta de forma particular a Europa y a América.

"En nombre de la dignidad fundamental de cada persona, es necesario esforzarse para dar soluciones que sean alternativas a la detención de los que entran en el territorio nacional sin estar autorizados", afirma.

Francisco recuerda que desde el inicio de su pontificado se ha pronunciado sobre ese fenómeno, como ocurrió al visitar la isla italiana de Lampedusa, y cita el Evangelio de San Mateo en el que cada "forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier época de la historia", dice.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP