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El primer ministro irlandés dimite pero seguirá en el cargo hasta formación de gobierno

El parlamento irlandés en junio de 2017 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 21 febrero 2020 - 00:06
(AFP)

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, dimitió este jueves por la noche, pero permanecerá en el cargo hasta que se alcance una coalición gubernamental tras unas elecciones legislativas sin un verdadero ganador.

"Leo Varadkar anunció su dimisión esta noche al presidente. En virtud de la Constitución, el Taoiseach (primer ministro) y el gobierno continuarán ejerciendo sus funciones hasta el nombramiento de los sucesores", anunció su oficina en un comunicado.

Se esperaba su dimisión porque su partido centrista, Fine Gael, quedó en tercer lugar en las elecciones legislativas del 8 de febrero, y ninguna formación obtuvo la mayoría.

La fuerte progresión del Sinn Féin en estos comicios sacudió el panorama político irlandés, dominado desde hace un siglo por los dos grandes partidos de centroderecha, el Fianna Fail y el Fine Gael. Desde entonces las negociaciones entre los partidos para formar una coalición están estancadas.

El jueves por la tarde, cada uno de estos tres partidos, así como los Verdes, presentaron a un candidato para el puesto del primer ministro a los 160 diputados reunidos en el Dail, la cámara baja del parlamento irlandés.

La jefa del partido nacionalista Sinn Féin, Mary Lou McDonald, obtuvo el mayor número de sufragios con el apoyo de 45 diputados, pero muchos menos de los 80 necesarios para una mayoría parlamentaria.

Los comicios han impulsado al Sinn Féin, otrora considerado el brazo político del IRA (Ejército Republicano Irlandés), una organización paramilitar opuesta a la presencia británica en Irlanda del Norte. Actualmente el partido quiere un "gobierno de cambio", aliándose con pequeñas formaciones de izquierda. Refiriéndose a los votantes, McDonald dijo "estar comprometida a representarlos bien y hacer cuanto pueda por conseguir este gobierno de cambio".

- "Promesas vacías" -

Solo 36 diputados apoyaron a Leo Varadkar, quien denunció las "promesas vacías" de sus rivales.

"A aquellos que hicieron grandes promesas de cambio a la gente durante estas elecciones, a quienes se les ha dado un mandato, les corresponde presentar un programa gubernamental al Dail para su aprobación", declaró Varadkar al parlamento. "Si no pueden, deberían decirlo y ser honestos sobre su fracaso y las promesas vacías que hicieron", añadió.

La distribución de escaños en el Dail está muy fragmentada: el Fianna Fail tiene 38 diputados, el Sinn Féin 37 y el Fine Gael 35.

El 24,5% de los electores votaron por el Sinn Féin, pero el partido republicano dirigido por Mary Lou McDonald sólo había presentado a 42 candidatos, o sea la mitad menos que Fianna Fail y Fine Gael.

Las propuestas de este partido de izquierda en términos de vivienda y salud -dos temas que preocupan mucho a los irlandeses- tuvieron gran éxito, pero si llega al poder surgiría otro tema de debate: el de la unificación de Irlanda.

El Sinn Féin, la segunda fuerza política en la isla, tanto en la provincia británica de Irlanda del Norte como en la república del sur, quiere un referéndum sobre este asunto en los próximos cinco años, o incluso tres.

El acuerdo del Viernes Santo, que puso fin en 1998 a tres décadas de violencia que causaron 3.500 muertos, prevé la celebración de un referéndum si una mayoría de la población está a favor de la unificación.

- ¿Nuevas elecciones? -

El equilibrio de fuerzas en el Parlamento es tal que al menos tres partidos deben ponerse de acuerdo para formar un gobierno de coalición.

El Fianna Fail y el Fine Gael han descartado trabajar con el Sinn Féin.

"Optemos por trabajar juntos por el bien de las personas que nos enviaron aquí", afirmó este jueves Sean O Fearghail, el recién elegido presidente de la cámara baja.

Los Verdes, la cuarta fuerza política con 12 escaños, podrían desempeñar un papel decisivo. Ofrecieron al Sinn Féin, al Fianna Fail y al Fine Gael que se reúnan con ellos a partir del viernes.

Las negociaciones podrían ser largas y, si fracasan, desembocarían en nuevos comicios.

Tras las legislativas de 2016 se tardó 70 días en formar un gobierno de coalición entre el Fine Gael y el Fianna Fail.

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