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Filippo Grandi, nombrado nuevo Alto Comisionado para los Refugiados de la ONU, responde preguntas durante una entrevista el 6 de diciembre de 2012 en Beirut

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El diplomático italiano Filippo Grandi fue nombrado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, nuevo Alto Comisionado para los Refugiados, en medio de una crisis de migraciones que no parece cesar, informó el miércoles el organismo en un comunicado.

Grandi, de 58 años, asumirá el cargo a partir del 1 de enero, en reemplazo del portugués Antonio Guterres, quien ocupaba ese cargo desde 2005.

Entre 2005 y 2010, el diplomático italiano trabajó como número dos en la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), dirigiéndola luego desde 2010 a 2014. Antes, había sido subdirector de la misión de la ONU en Afganistán.

También trabajó con la ONU en Sudán, Siria, Turquía e Irak y dirigió operaciones humanitarias de la ONU en Yemen y República Democrática del Congo.

Guterres dejará su cargo tras haber coordinado los esfuerzos para atender a unos 60 millones de personas que han debido dejar sus hogares en los últimos años a causa de las guerras o persecuciones. Ese número, estima ACNUR, supera los 50 millones de desplazados durante la Segunda Guerra Mundial.

Por otro lado, las Naciones Unidas manifestaron el miércoles su preocupación por la reducción de la ayuda al desarrollo de algunos países europeos, que pretenden dedicar esos recursos al enorme flujo de refugiados que están recibiendo.

Los Parlamentos de Finlandia, Noruega y Suecia -tradicionalmente generosos en materia de ayuda al desarrollo- están preparando presupuestos que incluyen recortes de esa ayuda, mientras que Dinamarca ya aprobó una sensible reducción de la ayuda internacional.

Holanda también está contemplando recortar fondos de la asistencia al desarrollo para dedicarlos a los refugiados en su propio país.

El secretario general de la ONU pidió a los gobiernos europeos que hagan frente a la peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial "sin reducir su compromiso con la asistencia al desarrollo". "No deberían dedicarse recursos para un área a expensas de otra", dijo Ban en un comunicado. Agregó que desviar fondos de ayuda al desarrollo para asistir a los refugiados era contraproducente" y disminuirá las oportunidades de millones de personas que en todo el mundo intentan tener una vida mejor.

Cerca de 800.000 refugiados e inmigrantes han llegado este año por mar a Europa y otros centenares de miles han cruzado las fronteras terrestres, la mayoría de los cuales huyen de la guerra en Siria.

Una organización caritativa sueca denunció la semana pasada que el Gobierno de su país propuso recortar en un 60% su ayuda al desarrollo para financiar el flujo de inmigrantes. Suecia, con 9,8 millones de habitantes, espera recibir más de 190.000 asilados este año, convirtiéndose así en uno de los países europeos que recibirá a más refugiados por habitante.

AFP