Trece meses después del desplome del puente Morandi en Génova (norte de Italia), que causó la muerte de 43 personas, fue instalado este martes el primer tramo de carretera de 50 metros de largo del nuevo puente diseñado por el arquitecto Renzo Piano, todo un "símbolo del renacimiento de la ciudad" portuaria.

La ceremonia contó con la presencia del primer ministro Giuseppe Conte y marca el inicio de una nueva etapa para la capital del comercio marítimo de la península.

"Génova es el símbolo de un renacimiento. (...) Ese renacimiento está tomando forma gracias a la colaboración entre público y privado, que puede ofrecer grandes cosas al país", reconoció el jefe de gobierno.

Piano diseñó una estructura de unos 1.067 metros de largo por un coste de 200 millones de euros, inspirada justamente en la historia marítima de la localidad.

El puente tendrá la forma de un casco de un barco y será iluminado por 43 luces con la forma de las velas de un barco en honor de las víctimas.

Las operaciones comenzaron a las 10H00 (09H00 GMT) y estuvieron acompañadas por el sonido de sirenas.

Se trató de una operación compleja con dos grúas gigantes y móviles que depositaron la plataforma sobre pilones de 45 metros de altura, de un peso total de 550 toneladas. La primera piedra del puente había sido colocada el 25 de junio pasado.

Piano, quien asistió a la instalación, exigió al "ejército de trabajadores y técnicos" que respeten las normas más estrictas de seguridad, ya que se trata de una "operación acrobática", dijo.

En total el puente contará con 19 plataformas de 26 metros de ancho: 14 de 50 metros de largo como la que se colocó este martes, 3 de 100 metros de largo que estarán en el centro del puente y 2 de 67 metros.

"A partir de hoy tanto los genoveses como los turistas podrán ver el primer tramo del puente, el cual seguirá creciendo hasta que se conecten los dos extremos", explicó el alcalde de Génova, Marco Bucci.

- En abril un nuevo puente -

La reconstrucción del puente no sólo simboliza la capacidad de recuperación de la ciudad después de la tragedia del 14 de agosto de 2018, sino también demuestra que es posible realizar en Italia obras "ambiciosas en el momento adecuado".

La construcción del nuevo viaducto fue adjudicada al consorcio "PerGenova" ("Para Génova"), una empresa de construcción líder en Italia formada por Salini Impregilo y la filial naval del grupo Fincantieri.

"Las víctimas y los damnificados quedan", reconoció el célebre arquitecto italiano a la AFP-TV, quien donó el proyecto a su ciudad de nacimiento como un gesto de "redención", dijo.

Para Piano, Génova "es una ciudad fuerte, una ciudad que sabe resistir, bella y orgullosa, que mantiene la cabeza alta", afirmó.

Las obras deberán terminar en abril de 2020 ya que el puente es estratégico para el comercio, el turismo y el tráfico portuario, y además conecta Italia con Francia.

Paralelamente, prosiguen las investigaciones sobre la tragedia, que según un representante del gobernante Movimiento 5 Estrellas (M5E) fue causada por la negligencia de la empresa encargada del mantenimiento, una subsidiaria del grupo Atlantia, de propiedad de la familia Benetton, el mayor concesionario de autopistas en Italia.

"Abrimos el trámite para revocar la concesión", confirmó este martes el primer ministro Conte, por lo que las acciones de grupo Atlantia bajaron el 3,5%.

La víspera, la divulgación de documentos en los que se falsificaba los datos sobre la seguridad del puente Morandi, forzaron la renuncia de primer ejecutivo del grupo, Giovanni Castellucci.

Etiquetas

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes