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El primer ministro griego, Alexis Tsipras (izda.), escucha al comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, en una reunión en Atenas, el 15 de febrero de 2017

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El Gobierno de Grecia aceptó este lunes adoptar nuevas medidas para avanzar en el desbloqueo de más fondos del actual programa de rescate, antes de que una serie de cruciales elecciones en Europa dificulten una solución rápida y hagan emerger temores sobre un eventual 'Grexit'.

El 'sí' griego permite avanzar en este plan de ayuda pese a las diferencias entre sus acreedores, los países de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyos responsables de misión viajarán a Grecia próximamente para definir los detalles del acuerdo.

Estos trabajarán "con las autoridades griegas en un paquete adicional de reformas estructurales del sistema tributario, del sistema de pensiones y de la regulación del mercado de trabajo", precisó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, al término de una reunión de los ministros de Finanzas de los 19 países del euro.

Una fuente del gobierno griego aseguró que este acuerdo, que "incluye la condición inviolable para los griegos de que no habrá 'ni un sólo euro más de austeridad'", prevé medidas como "una reducción del umbral de exención fiscal", que se votarán "de aquí a mediados de marzo", antes del próximo Eurogrupo.

Aunque el FMI se congratuló el lunes por estas concesiones realizadas por Grecia, advirtió en un comunicado que se debe "avanzar más" para zanjar las diferencias sobre importantes temas, al tiempo que estimó que es "demasiado pronto para especular" sobre un acuerdo durante esta misión.

En Atenas, los jefes de misión de los acreedores deberán cerrar un acuerdo completo y definitivo que permita el desembolso de un nuevo tramo de los 86.000 millones de euros del tercer plan de ayuda acordado a Grecia en 2015.

El tiempo apremia ya que, sin nuevos fondos del vigente programa de rescate, Atenas no podrá devolver unos 7.000 millones de euros a sus acreedores, previstos para julio. Los mercados, además, "están empezando a reaccionar", había alertado un responsable de la zona euro.

- Evitar un 'Grexit' en año electoral -

Los países de la zona euro y el FMI no lograron ponerse de acuerdo en los últimos meses sobre la elevada deuda griega, que tras seis años de rescates financieros alcanza el 176,9% del PIB, y sobre los objetivos económicos para Grecia, bloqueado cualquier avance en el plan de ayuda.

La institución monetaria con sede en Washington se muestra reticente a participar económicamente en el vigente programa, porque considera inalcanzables sus objetivos presupuestarios, a no ser que se intensifiquen las reformas previstas o los europeos aprueben una quita de la deuda griega.

Alemania, la primera economía de la zona euro y el principal acreedor de Grecia, no quiere ni oír hablar de esta segunda posibilidad, pero quiere la participación del FMI en el rescate aprobado en 2015, como ya hizo en los dos anteriores en 2010 y 2012.

Sin una quita de la deuda, el FMI considera además muy ambicioso el objetivo impuesto a Grecia por los europeos de un superávit presupuestario primario, sin contar el pago de los intereses de la deuda, del 3,5% del PIB en 2018, abogando en su caso por un 1,5%.

Para alcanzar el 3,5% en este contexto, la institución monetaria, que desempeña por el momento un rol técnico, estima que Atenas debería aprobar ya medidas equivalentes a un 2% del PIB, a aplicar en caso de no cumplir con este compromiso.

Para intentar cuadrar el círculo y avanzar hacia el desbloqueo del nuevo tramo de ayuda, el pasado fin de semana se sucedieron las llamadas telefónicas entre Dijsselbloem, el comisario europeo Pierre Moscovici, el ministro griego de Finanzas Euclides Tsakalotos y otros ministros.

Y, el miércoles, las miradas estarán puestas en el encuentro en Berlín de la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde; seguido de otro con el presidente del ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker.

Los europeos quieren evitar un escenario similar al abierto tras la elección del primer ministro griego Alexis Tsipras en 2015, que casi implica la expulsión de Grecia del euro, máxime en un contexto actual de elecciones en Holanda (marzo), Francia (abril-mayo) y Alemania (septiembre), donde los partidos antieuropeos están en auge en los sondeos.

AFP