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Imagen de archivo de Carla del Ponte en la sede de Naciones Unidas en Ginebra, el 27 de agosto de 2014

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El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, señaló el lunes que la comisión que investiga supuestos crímenes de guerra en Siria debe seguir su trabajo, a pesar de que haya dimitido la fiscal Carla del Ponte.

Del Ponte renunció como protesta por la falta de seguimiento del Consejo de Seguridad a los informes presentados sobre las violaciones a los derechos humanos y los crímenes de guerra cometidos en los seis años de conflicto.

Guterres lamentó la decisión de la fiscal, pero subrayó "la importancia sobre la responsabilidad de los crímenes contra civiles durante el conflicto", explicó a la prensa el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric.

"Él apoya el trabajo de la comisión como una parte importante e integral del proceso de responsabilidad", precisó.

Del Ponte, de 70 años, entró en la comisión en septiembre de 2012. En el pasado trabajó para destapar crímenes de guerra en Ruanda y la antigua Yugoslavia.

Esta comisión, creada por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en agosto de 2011, tiene por objetivo informar sobre violaciones a los derechos humanos y crímenes de guerra que se cometan en Siria, donde han muertos más de 330.000 personas desde que comenzó el conflicto en marzo de 2011.

Desde entonces, ha solicitado repetidamente al Consejo de Seguridad que pida a la Corte Penal Internacional abrir una investigación sobre crímenes de guerra en Siria.

El Consejo sometió a votación dicha petición en 2014, pero China y Rusia --aliados de Siria-- vetaron la iniciativa.

"No puedo permanecer en esta comisión que no hace absolutamente nada", explicó Del Ponte en una entrevista al diario suizo Blick, en la que acusó a los miembros del Consejo de Seguridad de "no querer hacer justicia".

"Al principio había buenos y malos: la oposición del lado bueno y el gobierno del malo", especificó.

Hoy en día, "todo el mundo en Siria está del lado malo. El gobierno de (Bashar al) Asad ha perpetrado crímenes horribles contra la humanidad y usado armas químicas. Y la oposición está compuesta ahora por extremistas y terroristas".

Del Ponte enfatizó además que nunca antes había sido testigo de crímenes de esta envergadura, ni en Ruanda ni en la antigua Yugoslavia.

La Asamblea General de la ONU decidió el año pasado, frustrada por la inacción del Consejo de Seguridad, establecer una comisión para ayudar a recoger pruebas que puedan eventualmente ser usadas para presentar denuncias criminales.

Catherine Marchi-Uhel, una jueza francesa que ha trabajado en casos relacionados con Kosovo, Camboya y la antigua Yugoslavia, asumirá el cargo de Del Ponte el martes en Ginebra.

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AFP