Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis (C), en la sede de la misión de la OTAN en Afganistán, el 13 de marzo de 2018 en Kabul

(afp_tickers)

Algunos talibanes están interesados en las negociaciones de paz que les propuso el presidente afgano, Ashraf Ghani, hace dos semanas, afirmó el secretario estadounidense de Defensa, Jim Mattis, que visitó por sorpresa Kabul este martes.

"Quizás todos los talibanes no vengan de inmediato, sería ir demasiado lejos, pero algunos de ellos están claramente interesados en las discusiones con el gobierno afgano", dijo Mattis a los periodistas que viajaban con él en un avión militar rumbo a Afganistán.

"En cada uno de nuestros sectores hay grupos de diez o veinte (rebeldes) que vienen a vernos y que ya no quieren formar parte de los talibanes" confirmó a la prensa el general Michael Fenzel, responsable de la misión de la OTAN en Afganistán.

Ashraf Ghani propuso a fines de febrero conversaciones de paz bajo ciertas condiciones a los talibanes, que reaccionaron en Twitter diciendo que la oferta parecía una exigencia de "rendición".

Los insurgentes pidieron después boicotear una conferencia sobre este asunto en Yakarta. El gobierno afgano es "ilegítimo" y sus propuestas de paz "decepcionantes", se leía en un comunicado publicado la semana pasada.

Ghani puso como condiciones para las conversaciones un alto el fuego y el reconocimiento de la Constitución de 2004 a cambio de la admisión de los talibanes como un partido político.

Los talibanes, que califican al gobierno afgano de "títere" de Estados Unidos, llamaron por su lado al gobierno estadounidense a "discutir" directamente con sus representantes en Catar, ignorando a las autoridades afganas, a las que aún no les dieron una respuesta formal sobre la oferta de negociaciones.

- "Victoria" en Afganistán -

Gracias al proceso de paz, "nos dirigimos a una victoria en Afganistán", afirmó Mattis, que será "una reconciliación política, no una victoria militar", precisó.

El propio Jim Mattis había reconocido el pasado junio que Estados Unidos "no ganaba" frente a los talibanes. A finales de noviembre, el comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, el general John Nicholson, calificó la situación de "punto muerto".

A pesar de la presencia de 100.000 soldados estadounidenses, entre un total de 140.000 militares internacionales en el momento de mayor presencia de la coalición bajo bandera de la OTAN, los talibanes nunca fueron derrotados y, desde que terminó esa operación en 2014, no dejan de ganar terreno.

Una agencia gubernamental estadounidense calculaba en octubre que un 43% del territorio estaba bajo control talibán o era disputado entre los insurgentes y las fuerzas regulares.

El año pasado, el presidente Donald Trump ordenó aumentar los bombardeos contra los talibanes, en especial sobre sus laboratorios de producción de droga y sus campos de entrenamiento.

En los últimos meses llegaron a Afganistán más de 3.000 militares estadounidenses suplementarios para aconsejar y formar a las fuerzas regulares afganas, sumando un total de 14.000 efectivos, mientras que en los últimos días del mandato de Barack Obama eran 8.500.

Entre tanto, el número de atentados cometidos por los talibanes no dejó de aumentar, en respuesta a la estrategia de Trump, con una cantidad cada vez mayor de víctimas civiles.

Los talibanes son con diferencia el grupo armado más poderoso de Afganistán: solo en enero reivindicaron 472 ataques, según el grupo de investigación sobre el terrorismo TRAC, con sede en Washington. Se trata de un número significativo, sobre todo teniendo en cuenta que la temporada de combates suele comenzar más tarde, cuando las temperaturas son más suaves.

Las fuerzas de seguridad afganas impidieron algunos ataques, celebró Mattis, quien no obstante espera que tengan "una actitud más ofensiva" en los próximos meses.

La visita de Mattis a Afganistán, la tercera que realiza como secretario de Defensa, se organizó en medio de un gran secretismo. En septiembre, los insurgentes dispararon cohetes contra el aeropuerto de Kabul tras su llegada.

Según el secretario de Defensa, Pakistán cambió de actitud desde que Donald Trump acusó a Islamabad de alojar a talibanes afganos en su territorio.

"Hay operaciones de las fuerzas armadas paquistaníes en este preciso instante, mientras les hablo", aseguró.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes










AFP