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Docentes argentinos marchan durante una huelga en reclamo de mejores salarios, el 6 de marzo de 2017 en Buenos Aires

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Se acaba el verano austral y en teoría se reinicia el nuevo año, pero en Argentina los docentes decidieron no arrancar en reclamo de mejores sueldos, al igual que los futbolistas. Para el presidente Mauricio Macri todo es "oportunismo" en un año electoral.

Con delantales blancos, una multitud de maestros y profesores de todos los niveles de la educación pública marchó este lunes en la capital argentina al empezar una huelga de 48 horas que dejó sin clases a millones de niños en este país.

Una columna de más de dos kilómetros de extensión caminó desde el Congreso hasta el Ministerio de Educación. Se movilizaron con banderas y carteles en reclamo de la apertura de paritarias (negociaciones) salariales que el gobierno se niega a abrir a nivel nacional.

"Los docentes nos pusimos de pie cuando plantearon que no iban a convocar a paritaria, que nos iban a bajar los salarios y no invertir lo necesario en la educación pública", dijo a la AFP Roberto Baradel, uno de los principales líderes sindicales.

El núcleo del problema es que el gobierno busca limitar los aumentos salariales a todos los trabajadores, no sólo a docentes, en negociaciones colectivas de este año a 17%, tasa de inflación oficial prevista hasta diciembre. Sin embargo, con nuevos aumentos de tarifas de servicios públicos y un 2016 que cerró en torno al 40% de inflación, los sindicatos consideran inverosímil esa pauta.

"Lamento que muchos hayan elegido el oportunismo a través de un paro", dijo el presidente Macri al dar por inaugurado un ciclo escolar que no empezó desde Jujuy, provincia al norte del país, acompañado por Gerardo Morales, gobernador aliado.

- Efervescencia social -

A la falta de clases se suma la huelga de futbolistas en reclamo de salarios impagos desde hace cinco meses, que obligó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) a suspender el reinicio de los campeonatos. El colmo de los males en un país donde el fútbol es pasión de multitudes.

Pero Macri, cuyo éxito lo alcanzó gracias a su paso por el fútbol como presidente del club Boca Juniors entre 1995 y 2007, insiste que se trata de grupos "que intentan poner palos en la rueda con fines políticos", con miras a las elecciones legislativas de octubre próximo.

"Superamos lo más difícil de esta transición y el país está cambiando", insistió como un mantra el miércoles al inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso.

El paro docente es el puntapié de una semana complicada para el gobierno que tendrá el martes una protesta de las tres centrales obreras junto a movimientos sociales y partidos opositores en rechazo a la política económica y al ajuste.

Las centrales obreras reclaman mejoras salariales y el fin de los despidos por cierres de fábricas. Varios sindicatos le reclaman a las centrales la convocatoria a una huelga nacional.

En una medida inédita se unió a la protesta la cámara de pequeños y medianos empresarios CAME ante el cierre de Pymes y comercios por el derrumbe del consumo en los 15 meses de gobierno de Macri.

El miércoles se suma una huelga de organizaciones feministas en adhesión el Día Internacional de la Mujer contra la discriminación laboral, la violencia machista y los feminicidios.

La economía argentina sigue en recesión. En 2016 el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 2,3% con un tibio repunte en el último trimestre tras cuatro consecutivos de caída.

- Sin diálogo -

Los maestros dieron por fracasadas las negociaciones por el rechazo del gobierno a convocar paritarias (negociaciones) nacionales bajo el argumento de que el trámite corresponde a cada provincia.

El núcleo de las negociaciones se dio en la provincia de Buenos Aires (la más poblada), donde la gobernadora María Eugenia Vidal, de la gobernante alianza Cambiemos, rechazó el reclamo de 35% de aumento.

En respuesta a la huelga, Vidal anunció que descontará los días de paro y dictó la conciliación obligatoria que los sindicatos desconocieron por ilegal.

El tenor del enfrentamiento motivó la reacción de la Iglesia católica, culto mayoritario, para pedir bajar "la escalada de confrontación", dijo monseñor Eduardo Martín, de la comisión de Educación de la Conferencia Episcopal.

AFP