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Varias personas observan las velas y flores colocadas frente al centro de secundaria al que pertenecían los estudiantes húngaros que viajaban en el autobús accidentado al norte de Italia, el sábado 21 de enero en Budapest

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Hungría homenajeó este domingo a las víctimas del accidente de autobús que chocó y se incendió el viernes por la noche en el norte de Italia y en el que viajaban adolescentes húngaros, 16 de los cuales murieron y numerosos resultaron heridos.

La tragedia ha causado una viva conmoción en todo el país, cuyo primer ministro, Viktor Orban, decretó un día de duelo nacional el lunes.

El cardenal húngaro Péter Erdő pidió que todas las misas del domingo se dedicaran "a los infortunados que murieron y a la pronta recuperación de los supervivientes".

Cerca del elegante instituto de secundaria Pal Szinyei-Merse, en el centro de Budapest, donde estaban escolarizados los jóvenes, los homenajes no han cesado desde el sábado. Frente al establecimiento, en cuya fachada se colgó un crespón negro, se producían concentraciones espontáneas de gente, que depositaba flores y velas.

"Estamos preparando la escuela para que pueda transmitir la tristeza y el duelo que sentimos todos", indicó a la AFP Gabor Jaky, director del centro de enseñanza, contactado por teléfono.

"Trabajamos con psicólogos para ayudar a los niños y a las familias a superar esta tragedia", agregó, precisando que la mayoría de los adolescentes que viajaban tenían entre 15 y 16 años y que varias clases se vieron afectadas.

- Banderas negras y a media asta -

El lunes "se izarán banderas negras en los edificios públicos" y todas las escuelas rendirán homenaje a las víctimas, indicó el servicio de prensa del primer ministro.

La bandera húngara ondeará a media asta frente al Parlamento, en presencia del presidente de la república, János Ader.

Dieciséis personas murieron y 28 resultaron heridas cuando el autocar se incendió el viernes por la noche, tras haber chocado contra el pilar de un puente a la salida de una autovía cerca de Verona (noreste de Italia).

Cincuenta y seis personas iban a bordo, incluyendo dos conductores, el grupo de adolescentes, algunos padres y profesores, que volvían a Hungría tras un viaje escolar a la montaña en Francia.

El ministro de Relaciones Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, explicó este domingo que la identificación de las víctimas seguía en curso y que estaba siendo difícil en algunos casos a causa de las quemaduras sufridas.

La policía húngara abrió una investigación oficial, paralela a la de las autoridades italianas, para tratar de determinar las causas del accidente.

Desde la compañía de transportes Pizolit, a la que pertenecía el autobús, señalaron a los medios de comunicación que el autocar estaba "en buen estado, preparado para la carretera".

AFP